¿Son las elecciones, un fin en sí mismo?

Quizás en una mirada cortoplacista, lo sean. «Lo importante es sacarnos este Gobierno de encima»

Es un tema que suele expresarse en acciones, más que en palabras.

Quién lo hace… no lo dice, pero lo practica.

¿Es táctico o estratégico?

Sin lugar a ninguna duda, para cambiar hay que ganar, eso no se discute.

Pero, ¿ganar para qué?

Acá aparece la necesidad del Programa, la búsqueda de aliados, además,  la preparación , «para ganar», como único  objetivo, elimina de la agenda, la verdadera propuesta  política en beneficio de la gente , para centrarse en lo instrumental e inmediato.

Entonces; es un tema táctico. La estratégia es cambiar la sociedad.

Las elecciones, son un instrumento (valioso, pero, solo eso), no un punto de «llegada».

El tiempo es poco, no lo desperdiciemos  «en pescar en la pecera», ni priorizar la sectorización, porque confundiremos el objetivo.

El desafío, es de puertas para afuera, sin descuidar la profundidad de nuestras propuestas.

Somos seres humanos y por lo tanto, muchas veces aparece un tema recurrente , es la exacerbación de las de los apetitos personales, o  sectoriales, que serían comprensibles si no se transformarse muchas veces , en prioridad, lo que lleva  a tomar cualquier atajo para «llegar y lograrlo».

Las elecciones, son una estación de un camino más largo, si pretendemos ganar para cambiar realmente, la realidad.

De otra forma, «el objetivo» se estrecha y se transforma en un cúmulo de elementos superficiales, «con tal de ganar».

El proceso de acumulación de fuerzas, elemento imprescindible para avanzar, necesita un trabajo capilar con la gente, para lograr trascender las elecciones y contar con un pueblo organizado que luego defiende y respalda los cambios.

En ese sentido, hay que contar con una militancia comprometida y convencida, para que juegue como polea de transmisión, en el lugar dónde se encuentre.

Esto requiere hacer conocer las iniciativas de cambio previamente,  para que se razone, comprenda, se aporte, se asimile y se practique.

Muchas veces pasa que el desgaste de un modelo genera las condiciones (objetivas), para el cambio, pero a este fenómeno hay que acompañarlo de contenido en torno a la propuesta de cambio, para asegurar un desempeño acorde a un objetivo a largo plazo donde las transformaciones se puedan sustentar y consolidar , contando con un pueblo organizado y partícipe  y no como espectador pasivo.(elemento subjetivo).

Si simplificamos los hechos y prima, el rebajamiento de las propuestas para «que nos voten determinados sectores» y así ganar las elecciones, iremos a contramano, de nuestra historia, incluso de nuestra razón de ser, el camino es, precisamente, al revés, construyamos concienzudamente un programa de cambio y convenzamos de que es lo que se necesita, en etapas sucesivas cuyas prioridades deben ir de abajo para arriba en el estamento social.

Son temas, que respetuosamente, tenemos la necesidad de discutir.

Por Esteban Núñez

 

  

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