Funcionarios civiles y policías habrían colaborado con Marset

Funcionarios del gobierno uruguayo habrían ayudado al notorio narcotraficante Sebastián Marset a salir tras ser detenido en Dubai, según el think tank Insight Crime. Lo hizo, como se sabe, con un pasaporte expedido por Uruguay y entregado en mano por la subsecretaria de Relaciones Exteriores Carolina Ache Batlle al abogado de Marset, Alejandro Balbi. Se llegó a esta conclusión al lograrse la revelación de nuevos datos del PCU, Primer Cartel Uruguayo. En esa investigación, el integrante de Insight Crime Nicolás Centuríón cumplió un destacado papel, en tanto él personalmente formula la afirmación inculpatoria que hace suya la organización Insight Crime. Este prestigioso grupo sin fines de lucro combina trabajo académico, con base en universidades de Chicago y Bogotá, con trabajo periodístico de campo en el terreno específico del crimen organizado.

Alejandro Balbi tiene su estudio con el abogado Víctor de la Valle, quien se expresó afirmando que el fiscal uruguayo que investiga actualmente la concesión del pasaporte “es amigo”. El fiscal de Corte Juan Gómez anunció apenas se hizo público el caso que investigaría de oficio si lo entendía necesario, y luego asignó el caso a  la Fiscalía Especializada en Delitos Económicos y Complejos de 1º turno, a cargo de Enrique Rodríguez.

Según la reconstrucción del proceso hecha por Insight Crime (insightcrime.org), “si bien el ascenso del Primer Cartel Uruguayo se ha dado de manera rápida, Marset al parecer ha estado sentando las bases de un grupo narcotraficante internacional durante mucho tiempo. Su primer rastro hecho público es de 2012, cuando fue conectado por primera vez a un cargamento de marihuana, el cual iba a ser trasladado de Paraguay a Uruguay en un avión privado. En un segundo vuelo es detenido, y en los cinco años que pasa preso en Uruguay, hizo presuntamente los contactos internacionales que necesitaba para darle mayor impulso a sus ambiciones. Al parecer ha tenido relaciones estrechas con la organización brasileña Primer Comando de la Capital (PCC), de la cual tomó el nombre para su grupo, según el periódico El Observador.

“Tras salir de prisión en 2018, comenzó a viajar a distintos países latinoamericanos con el fin de establecer su línea de suministro de cocaína, segín Última Hora. Los informes también señalan que Marset ha tendido a utilizar la violencia para lograr sus objetivos, pues se le ha relacionado con varios asesinatos en Paraguay.

“La velocidad y la frecuencia de los decomisos de drogas se han acelerado desde la pandemia de COVID-19 y seguirán haciéndolo, según señala un experto entrevistado por InSight Crime, especialmente debido a la mayor vigilancia ejercida por los países vecinos: “Por ejemplo, durante la pandemia, se intensificaron los controles en el puerto de Santos en Brasil. El trasiego [de drogas] allí tuvo una caída importante y la alerta entre las autoridades locales era máxima. [Los traficantes] optaron por otras rutas”, señala Nicolás Centurión, observador y analista de crimen en Uruguay para el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).

Según Insight Crime (insightcrime.org), “si bien el ascenso del Primer Cartel Uruguayo se ha dado de manera rápida, Marset al parecer ha estado sentando las bases de un grupo narcotraficante internacional durante mucho tiempo. Su primer rastro hecho público es de 2012.

El gobierno ha reconocido que Uruguay tiene problemas con su capacidad para contener el narcotráfico transfronterizo. “Los traficantes extranjeros aprovechan la porosidad de las fronteras que Uruguay comparte con Argentina y Brasil. Y usan a Montevideo como base de operaciones para el narcotráfico y la logística”, dijo Diego Sanjurjo, coordinador de estrategias específicas de la policía contra la delincuencia, durante una entrevista con InSight Crime en junio de 2022.

Pero, más allá de eso, el gobierno no ha presentado ningún plan concreto. En su lugar, los medios y la política en Uruguay están dominados por la saga de Sebastián Marset, el narcotraficante más prominente del país. El debate no se centra en sus actividades de narcotráfico ni en el desmonte de su red. En lugar de eso, una investigación intenta descubrir si Marset tuvo apoyo desde el interior del gobierno para conseguir la expedición de un nuevo pasaporte, lo que le permitió ser excarcelado después de su captura en Emiratos Árabes Unidos. Marset se encuentra prófugo y quizá está oculto en Mozambique,”, se especula.

En su análisis de situación, Insight crime considera que si bien el volumen de drogas que pasa por Uruguay es bajo en relación a los que transitan por sus grandes vecinos, “eso no significa que el país pueda darse el lujo de ignorar cómo combatir de manera más efectiva estos altos niveles de narcotráfico” Un aspecto importante, afirma, “es cómo colaborar con sus aliados y recabar información. Para Centurión, esa colaboración ha faltado. ‘La coordinación con otros países y con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ha dejado mucho que desear’, explicó, y mencionó un operativo realizado en octubre de 2020, cuando un narcoavión logró escapar temporalmente de las autoridades uruguayas a pesar de que la operación había contado con una larga planificación. Posteriormente, se rastreó y confiscó el avión en Brasil”.

Además, agrega Insight Crime, “el crimen organizado en Uruguay dejó de operar solo. Los narcos del país, como Marset, han forjado alianzas internacionales para mover cocaína de Suramérica a Europa. Lo preocupante es que quizá el Primer Cartel Uruguayo (PCU), de Marset, haya ingresado a una sociedad criminal muy lucrativa entre la N’drangueta de Italia y el Primer Comando de la Capital (Primeiro Comando da Capital, PCC), de Brasil. Según una investigación exhaustiva sobre Marset, realizada por el diario uruguayo El Acontecer (de Durazno), varios contactos de alto nivel en la policía le permitieron al PCU convertirse en un enlace en la cadena de suministro de drogas del PCC y la ‘Ndrangheta.“

Marset ha empleado viejas rutas en las que se trafica marihuana desde Paraguay para conectar al PCC […] y la ‘Ndrangheta. Uruguay juega un rol clave aquí”, acotó Centurión. Pero otro obstáculo es el hecho de que Marset, quien es objeto de una investigación del gobierno, una persecución internacional y cientos de artículos en los medios, sea en realidad un distractor que no permite ver el panorama completo del narcotráfico en Uruguay. “Hay entre cinco y diez grupos nacionales fuertes […] que se destacan del resto”, advirtió Sanjurjo, funcionario del ministerio del Interior.

El ritmo y la frecuencia de las incautaciones de drogas en Uruguay se han acelerado desde la pandemia de COVID-19 y seguirán haciéndolo, según un experto que habló con InSight Crime, especialmente debido a que los países vecinos están aumentando la vigilancia. “Por ejemplo, durante la pandemia, el puerto de Santos en Brasil estuvo muy controlado. El movimiento [de drogas] allí se redujo significativamente y las autoridades locales estaban más alerta. Optaron por rutas alternativas”, explicó Nicolás Centurión, observador del crimen de Uruguay y analista del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE). El gobierno ha aceptado fácilmente que hay un problema con la capacidad de Uruguay para contener este narcotráfico transfronterizo. “Los traficantes extranjeros aprovechan la porosidad de las fronteras que Uruguay comparte con Argentina y Brasil. Y utilizan Montevideo como base de operaciones para el narcotráfico y la logística”, dijo Diego Sanjurjo, coordinador de estrategias policiales enfocadas en el crimen en el Ministerio del Interior de Uruguay, durante una entrevista con InSight Crime en junio de 2022.

“Sin embargo, más allá de eso, el gobierno no ha presentado planes concretos. En cambio, los medios y la política de Uruguay se han centrado en la saga de Sebastián Marset, el narcotraficante más conocido del país.

“Pero el debate no gira en torno a sus actividades de narcotráfico ni a desentrañar su red. En cambio, una investigación busca averiguar si Marset obtuvo apoyo dentro del gobierno para que le enviaran un nuevo pasaporte, lo que lo ayudó a asegurar su liberación después de ser arrestado en los Emiratos Árabes Unidos.

 

 

  

(Síganos en TwitterFacebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA

Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.

Más del Autor: