La movilidad Serie 2 / el caso Montevideo

Desde su fundación, las sucesivas adiciones viales pautan la historia de Montevideo. La primigenia conformación fortificada fue superada por su doble condición de capital –puerto y su topografía peninsular por vías radiales desde y hacia el territorio_, desde la periferia y extendidas a todo el país_ hasta Brasil y Argentina. Sobre esas trazas, los fraccionamientos en padrones urbanos devinieron en barrios y centros poblados cercanos que en la actualidad conforman una metrópolis poli céntrica. Los trayectos de transporte colectivo han calcado esa conformación en líneas cada vez más largas…e ineficientes.

LA MOVILIDAD

Sobre esta configuración, los flujos internos y externos a la misma requieren, superando el alcance peatonal, medios de transporte multimodal. Se han implantado al respecto terminales de buses para corta, media y larga distancia que compiten con el automóvil en la malla vial ocasionándose mutuas restricciones. Pero la proliferación de este último, su cantidad, la ocupación espacial de circulación y estacionamiento invaden todo espacio peatonal. Y esta invasión no es inocua ya que restringe derechos al uso todo sentido, no solamente para circular .La accesibilidad y ocupación saludable, recreativa, de reunión parcial y masiva, ha continuado decreciendo sin pausa sin que lo percibamos. Placitas, parques, bulevares y la invalorable rambla costera se han ocupado perimetral e internamente como estacionamiento y flujos vehiculares en todas las horas, días y noches. Se agregan a los riesgos de la continua circulación los ruidos, gases y olores, la ocupación de los “cuida coches” que cuidan los autos, no a los humanos. Y en barrios residenciales como Pocitos los retiros frontales destinados a jardines son ocupados, contra la ordenanza municipal, por los autos!

Experiencias y ejemplos

Como la coincidencia espacial de los medios de movilidad es un hecho, en el territorio urbano la participación colectiva debe desarrollarse eficaz y pacíficamente apta para todos. Y esto no necesariamente separando los recorridos para cada tipo de medio incluyendo el peatonal. Su independencia vivida en algunos ejemplos como las anchas avenidas de Santiago de Chile no contempla   prioridades, seguridad y eficiencia para sus usuarios. En efecto, las exclusivas bici sendas ubicadas entre la edificación y la calzada vehicular resultan doblemente peligrosas para los ciclistas y patinadores por el cruce de peatones hacia la calle y también por lo mismo para estos últimos. Aquí en Montevideo, sin embargo, la superposición de peatones de toda edad caminando o corriendo, cochecitos y rodados infantiles, bicicletas, patines… y perros circulando por la vereda–rambla de Pocitos; funciona!. El cruce de la doble calzada vehicular se ha resuelto medianamente con semáforos programados  en función de los flujos por la rambla.

Para este último caso existe una condición necesaria aunque para otros no sea suficiente : el control social de una sociedad urbana con mutuo respeto. Los funcionarios y técnicos deberían tomar con atención este ejemplo. El espacio público exento de control social favorece el anonimato y malas prácticas desde la higiene y maltrato de equipamientos hasta la depredación. La video vigilancia puede controlar las peores acciones humanas de hecho están supeditadas a esa función_ pero actúan sobre los efectos y no sobre las causas. En cambio, experiencias que apelan a la conciencia cívica como la recolección de las heces de perros o el retiro de envases y envoltorios usados están dando resultados.  La coincidente participación de los perros en los espacios, incluyendo las playas está admitida en Ámsterdam con su acceso a edificios y transportes .El argumento es que allí los perros también pagan impuestos!

Conclusiones

De entre todos los componentes del sistema social circulando y accediendo a todo el territorio, el único que admite ser controvertido es el automóvil. A todos los argumentos a favor en su historia se contrapone su invasión excluyente en uso y ocupación evidente y que no se limita a las vías de circulación sino a todos los espacios urbanos públicos y privados. El atentado generalizado al uso con derechos, democrático, se vive sufridamente en Montevideo. Las interminables filas de vehículos estacionados dificultan el acceso peatonal, impiden las vistas, ponen en riesgo a los ciudadanos, los perros y hasta los pájaros en los parques ocupados días y noches.

Arquitecto (Retirado) Luis Fabre

  

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