Rusia, Sergei Lavrov, la muerte de Daria Dugina, es «un crimen atroz que no podemos perdonar»

El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha advertido este martes de que «no habrá piedad» con las personas responsables del asesinato de la periodista Daria Dugina, del que Moscú ha culpado directamente a la Inteligencia ucraniana.

«Creo que es un crimen atroz que no podemos perdonar», ha dicho Lavrov, durante una rueda de prensa en la que se ha referido por primera vez al asesinato de la hija del pensador Alexander Dugin, considerado un ideólogo del Kremlin.

Quién es Alexander Dugin, es un autopromovido filósofo, ideólogo y propagandista ruso, defensor del papel imperial de Rusia y del llamado eurasianismo, una corriente que busca conformar un nuevo espacio o estado un tanto difuso, conformado por partes de Europa y Asia, con Rusia como eje central y baluarte de una nueva civilización enfrentada a los valores de Occidente. Nació en 1962 en una familia soviética con importantes vínculos con el régimen, ya que su padre era un oficial de inteligencia militar. De disidente anticomunista, Dugin se fue acercando a posturas cercanas al fascismo y dando a conocer entre los movimientos neofascistas europeos en la década de 1990, como escritor del periódico de extrema derecha Den. A principios de la convulsa década de 1990 para Rusia, tras la desintegración de la Unión Soviética y el campo socialista, Dugin fundó (junto al también controvertido escritor Eduard Limonov) el Partido Nacional Bolchevique, en el que mezclaba algunos elementos nostálgicos del comunismo con un imaginario directamente fascista y reaccionario. La bandera del partido era roja, y en el centro un círculo blanco con una hoz y un martillo en negro, como una esvástica comunista. Su lema: ‘¡Sí, muerte!’, con un saludo con el brazo levantado, al estilo sieg-heil.

El jefe de la diplomacia rusa ha afirmado que el Servicio Federal de Seguridad (FSB) «ya ha establecido los hechos» y, ahora, espera que la investigación sobre el caso Daria Dugina culmine «rápidamente», lo que daría pie a medidas no sólo contra los autores materiales del ataque sino también contra los «cerebros», informa la agencia TASS.
El FSB ha acusado a los servicios de Inteligencia de Ucrania de preparar el ataque y ha identificado como presunta autora material a una ciudadana ucraniana, Natalia Vovka, que habría huído a Estonia tras el crimen. Kiev, sin embargo, ya ha negado cualquier responsabilidad en este incidente.

De acuerdo con el FSB (antiguo KGB), el ataque terrorista fue llevado a cabo por una ciudadana ucraniana, identificada como Natalia Vovk, de 43 años. El FSB afirma que Vovk llegó a Rusia el 23 de julio junto con su hija de 12 años, Sofia, y alquiló un apartamento en el mismo edificio de viviendas, donde residía Duguina. Después de cometer el crimen, la autora material del mismo «huyó a Estonia a través de la región de Pskov». La Presidencia de Ucrania ha negado rotundamente cualquier relación con el atentado.

Daria Dugina murió el sábado por la noche cuando un presunto artefacto explosivo hizo estallar el Toyota Land Cruiser que conducía. El objetivo habría sido Alexander Duguin, un ideólogo conocido por su cercanía con el Kremlin.

Alexander Dugin, el padre de Daria, es un ideólogo ultranacionalista que ha abogado por la violencia para lograr la unificación de los territorios de habla rusa y otros en un nuevo y vasto imperio ruso.

Ella respaldaba las ideas de su padre y era partidaria de lo que Rusia llama su “operación militar especial” en Ucrania.

El objetivo en el atentado era otro

El objetivo del atentado era Alexander Duguin, indicaron personas allegadas a la familia, citadas por las agencias de prensa rusas, ya que según explicaron Daria Duguina pidió prestado a última hora el automóvil de su padre.

Duguin, llamado a veces «el cerebro de Putin» o el «Rasputin de Putin», es una figura que lleva años abogando por la unificación de los territorios de habla rusa, y apoyó de pleno la operación militar lanzada por Moscú en Ucrania en febrero.

En los últimos años dicho país prohibió varios de sus libros, en particular «Ucrania. Mi guerra. Diario geopolítico» y «Revancha euroasiática de Rusia». A su vez, Daria Duguina figuraba desde julio en una lista de ciudadanos rusos sancionados en Reino Unido por supuestamente difundir en internet «desinformación sobre Ucrania».

Resumen de prensa 

(Síganos en TwitterFacebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA

Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.

Más del Autor: