Seamos 3.000.000 de urbanistas

– ¡Arqui, arqui!.
– ¿Qué pasooó?. Es vierneees, campeón. Me alegro que se mantenga la intensidad y el buen ambiente porque si no me decís arquitecto.
– Ja!, siempre marcando el ritmo e identificando el pulso. No es del trabajo pero es del rubro. Son noticias.
– Decime. Porque si son noticias ya me preocupan. Últimamente vienen como pelotazo fuerte sin comba y centro a la nada. Por lo menos no son para que cabeceen los uruguayos. Te digo esto porque de ojos cerrados y con manos hábiles ya regalaron parte de la plataforma marítima para posible explotación de hidrocarburos a los ingleses por 40 años con una escaza y desfavorable participación de ANCAP. Antes entregaron el puerto por 60 años a los belgas y en cualquier momento, aunque la Constitución no permite, privatizan la reconversión del agua salada del Río de la Plata a agua potable excluyendo a O.S.E. Se vienen más

– No me abrumes que es viernes y me queda poca nafta. Además que la nafta está carísima y vivo desvelado por ella. Es como la muerte, cuanto más crezco desciendo pensando en ella. “Estamos rodeados decía el periodista”, pero en fin.

Dicen que quieren construir una isla artificial sobre el mar en una zona frente a la rambla de Montevideo. Sería una inversión de 2.300 millones de dólares a lo largo de 10 años. Los primeros 4 años se ejecuta la primera fase que abarca una inversión de 250 millones de dólares. En esta fase inicial se ejecuta la infraestructura que le daría sustento material al proyecto. Proyecto con varias torres de edificios, terminal portuaria, áreas deportivas y paseos públicos. ¡Está buenísimo!, ¿no?.

– Bueno. Se nota que es viernes y todo comienza a sonar más lindo pero vamos por partes y a descomponer la melodía así entendemos de qué se trata.

Primero, ¿esta idea de proyecto de dónde viene?. ¿Es un chiste mal contado que le hicieron a Loli en su paseo con nuestros dineros públicos por Dubái que repite sin saber del fracaso y otros repiten nuevamente?.
– Loli, ¿la segunda dama?.
– No. La primera dama. Mantengamos el respeto por favor y no peguemos en el piso por más que la Constitución no configure la figura de la primera dama.

Además que ahora el amor tampoco permite. Igual ellos son convencionales y tradicionales la foto la mantienen por más que el maquillaje se les caiga. Bueno, volviendo concretamente al tema:
1) Bienvenida sea la propuesta de la isla artificial porque revive en la ciudadanía el debate de qué ciudad queremos y qué no. Nos discutimos para entendernos en democracia como nos queremos reflejar y vivir. Un territorio equilibrado, integrado, democrático y con potencial de desarrollo sustentable para todas las dinámicas es un beneficio para todas y todos.

2) Bienvenida sea siempre la inversión económica de tal magnitud. Siempre se quieren propuestas que apunten al desarrollo del progreso y fuentes de trabajo. Debemos identificar si logran estos objetivos o no, y no comprarnos un problema que acentúan las asimetrías, desigualdades, los anacronismos en el territorio. Sabemos luego que nadie se hace cargo.

3) Este proyecto en caso de concluirse va a tener un alto impacto desde el punto de vista ambiental, territorial, social, logístico y económico. Por tal motivo entre los bombos y platillos debería tener la seriedad y responsabilidad de estudios científicos, políticos y sociales que le den sustento y viabilidad al mismo. Hasta ahora no los tiene ni tampoco en proceso. Suena como política oportunista y de principiantes solo con un render y un título slogan caído lo más seguro del diario El País. Esperemos que no sea solo una promoción privada con chicana política del gobierno contra la intendencia. Con intención de dejarla mal parada frente a un arcoíris lleno de huevos de oro. La novedad y lo fantástico siempre seduce más que la responsabilidad. En esta cultura de la exclusividad, desechable y entretenimiento es más fácil hablar de Walt Disney que de Artigas. Pero hay que tener presente que los dibujitos de Walt Disney se repiten o se borran pero las ideas de Artigas con el paso del tiempo quedan y prosperan por más que algunas y algunos no las quieran y les molestan.

4) En Uruguay no es nuevo ganarle terreno a la arena y al mar. En las primeras décadas del siglo XX se ejecutó la mega obra de la Rambla Sur. Rambla que fue terreno ganado a estos espacios de la naturaleza. Una revolución para la época. Gracias al urbanismo moderno europeo que se estaba dando en ese tiempo modificó el concepto de ciudad tradicional introvertida mirando todos hacia el centro de una plaza para trascender y girar al concepto moderno de apertura de la ciudad hacia espacios abiertos de recreación y esparcimiento con mayor capacidad de amplitud y proyección visual, movimientos, salubridad y de contacto con la naturaleza. Hoy en día a lo largo de toda la Rambla Sur es el espacio más democrático y laico que tiene la ciudad de Montevideo. Por tal motivo hay que estar atentos para no retroceder también en esta senda.

5) El tema de este proyecto de isla artificial no es que sobre el mar se ejecuté algo nuevo allí. La cuestión es, ¿qué es lo que se va a construir en ese lugar?. En términos técnicos, ¿cuál es el programa arquitectónico y urbano que se quiere desarrollar?. Si la intención es construir un reino con anclaje elite y exclusivo sin aporte arquitectónico ni urbano como un hub logístico de fluctuaciones totalmente independientes y desarraigadas del territorio entonces estamos teniendo enormes discrepancias. El territorio ya desbalanceado en favor de la faja costera iniciado en la década del 90´ va acentuar el problema de la fragmentación, los incluidos y marginados. Además el espacio democrático de la Rambla Sur será interrumpido y afectado de manera negativa. Esquemáticamente no solo hablaremos de Avenida Italia al norte si no de la Rambla Sur al norte hasta Avenida Italia, entre otras subdivisiones por ejemplo oeste – este. Montevideo tiene muy buena infraestructura que tiene que seguir desarrollando y ampliando en todos los niveles pero también tienen grandes problemas. Las oportunidades deben favorecer a mejorarlas y no perjudicarlas. Este proyecto con distinto carácter arquitectónico y urbanístico pero con el mismo beneficio económico para los inversores puede ser materializado en otro sector del territorio que permitan que sus energías contagien y favorezcan al desarrollo e integración de ciertas zonas. Cómo resulta lentamente la Torre de Antel o promueve con mayor dinamismo el Antel Arena.

Además, ¿sabes qué?

– ¿Qué?.

– ¿Sabes qué haría?.

– ¿Qué?.

– Podes pestañear.

– Sí. ¿Qué?.

– Quieren un fetiche arquitectónico. Redoblo. ¡Vamos hacer un fetiche arquitectónico!. Pero que sea para el beneficio de todo el territorio, para todas y todos.

– ¿Qué sería?.

– Construimos una isla artificial pero que no sea anclada al fondo del mar por medio de estructuras tradicionales y eternas de hormigón armado. Que el desarrollo tecnológico sea un desafío para nosotros como sociedad y academia de arquitectura e ingeniería. Construimos puente e isla artificial pero que sean flotantes, estables, armables y desmontables que sirvan de base de infraestructura para desarrollar un proyecto arquitectónico y urbano en esas 36 hectáreas que inicialmente se quieren construir. También armables y desmontables.

– ¿Cuál sería el programa arquitectónico y urbano?.

– Una isla artificial flotante generadora de energías renovables por medio de corrientes marinas, eólicas y solares. Con anclaje arquitectónico de edificios estatales, privados y universitarios para el estudio y desarrollo digital, medio ambiental, atmosférico y espacial además de formas de desarrollo y técnicas de reciclaje de basura terrestre y fondo marinos. Todo enmarcado con la lógica de la economía circular. Lógico también con espacios de usos sociales, recreativos y deportivos para cualquier ciudadana y/o ciudadano que quiera transitar libre por ahí.

– ¿Quién lo diseña y construiría?.

– Realizamos concurso internacional con participación de arquitectos e ingenieros uruguayos independientes y/o participación de arquitectos internacionales pero que deben estar en consorcio asociados con estudios de arquitectos, ingenieros y empresas constructoras uruguayas. Una asociación de públicos y privados con estudios previos que certifiquen la viabilidad del proyecto no solo en términos económicos si no también ambientales, culturales y sociales. La arquitectura debe innovar y ser un aporte social para su gente en Montevideo y Uruguay. Entonces, ¿qué opinas?.

– Quedé picando o ¿nos vamos al mazo cómo va hacer el Pajarito – Halcón o sea desaparecemos en la foto detrás del Presi?.
– Ja!. Pero el capitán estoico en la foto como corresponde, ¿no?.
– No seas malo. Si no cómo vende el Portland sin su amigo el Presidente.
– No lo dije yo. Lo dijiste vos.

Es viernes. Estate atento por favor que es la hora del almuerzo. Hablando de noticias estamos rodeados de humo y el asado se te quema. Perdón, se nos quema y también tanto nos cuesta.

Por Andrés Legnani

 

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