LIBRO: Entre sueños y ensoñaciones

 

El primer libro de cuentos de Fernando Gutiérrez Almeira, docente de Filosofía y Matemáticas del liceo Manuel Rosé de la ciudad de Las Piedras, integrante del colectivo Desayunos Literarios del Centro Cultural Carlitos de la ciudad de Las Piedras —que se reúne los miércoles de mañana— ha sido una grata revelación, donde nos ha mostrado toda una temática filosófica colindante con la ciencia ficción y la especulación científica, pero anclada en la realidad.

El uso del diálogo, cuando hay, es fluido, y pone en acción pensamientos filosóficos difíciles de abarcar en una primera lectura. Su escritura se adorna con algunos adjetivos, sin abusar, y por lo general quien narra está como observador externo o participa desde una voz pasiva. Sus personajes casi no tienen descripción física, y más parecen interlocutores, entidades, que realmente personas.

Cuando Gutiérrez Almeira escapa a lo rutinario y se adentra en lo fantástico, explota. Además, está bien escrito y tiene conceptos originales, genuinos, únicos.

Cuentos como Cancerbero, que a nuestro juicio es uno de los mejores, donde la violencia se pasea casi impune y se teme enfrentar la situación por miedo a que la situación se escape de control, nos hacen ver ciertas conductas sociales exacerbadas por el sistema social, alienante, que nos gobierna. Además, está muy bien llevado, y mantiene una sorpresa y una frescura auténtica.

Basta leer Acerca de mi colección de indigentes para comprender el espíritu levemente pesimista que lo aqueja, donde ve que la sociedad, en su conjunto, en vez de intentar solucionar los problemas mundiales parece querer buscar píldoras anestesiantes, remedos de felicidad, sucedáneos de la realidad.

La ciencia ficción, aquí, parece ofrecerle la oportunidad de decir algo que, en esencia, es lo mismo que lo que pasa en nuestra sociedad actual, aunque solapada y maquillada por los medios de comunicación. En sí nos mantienen dopados con distintas drogas y con distintos miedos, para beneficio de unos pocos.

Hay ecos lejanos de Arthur Clarke (como en Cita con Rama por su especulación científica), aunque aquel autor era optimista sobre la civilización humana y pensaba que podríamos resolver todos los problemas de la humanidad, y Gutiérrez Almeira es más escéptico, al menos en estos cuentos.

Hay, sin embargo, una preocupación social emergente y nos llama la atención, puntillosamente, sobre la pérdida de ciertos valores necesarios para la estabilidad de las personas. Aunque no puede negar los cambios que se operan en la sociedad, quisiera estar seguro con lo que ya conoce, y que por eso mismo puede entenderlo y elaborarlo.

También nos muestra preocupaciones de índole filosófica de elaboración compleja que nos hacen pensar y reelaborar nuestros pensamientos. En un momento concluye que si el todo se compone de trozos indivisibles, cada fragmento es el todo, al que se incorpora cada pieza en una abarcativa totalidad.

Lo que nos muestra la preocupación del autor por intentar escribir la totalidad de una historia, todas sus aristas. Cuestión casi que imposible, por cierto, porque hay cosas que nunca podremos saber del todo.

“El pez siempre sumergido en el agua no verá jamás el agua, la mariposa siempre inmersa en el aire no verá jamás el aire y nuestras mentes siempre hundidas en la realidad no verán jamás la realidad. Por eso no debemos intentar ver la realidad directamente sino que debemos ir hacia ella a través de lo que no es real. Solo así llegaremos a conocerla”. (p. 11)

El misterio, lo que no se puede saber sino por aproximación, le genera un encanto particular, porque aquí plantea que la realidad no se la puede aprehender en su totalidad y que, por lo tanto, hay que abarcar la mayor cantidad posible de partes y con ellas componer un todo.

Pero también está la naturaleza, lo natural, ese otro aspecto de innegable cualidad femenina que dispone que hay que atender a lo que dictan los sentimientos antes que a la razón, porque ésta entiende más de las personas y va a fondo. Lo otro, lo políticamente correcto, no corre, o no debería correr.

En definitiva, esta veintena de cuentos de Gutiérrez Almeira son una buena oportunidad para incursionar en un tipo de lectura que no abunda, y que nos hace pensar. Pero que, además, nos hace recapacitar en el mundo de nuestros días, siempre tan presto a guerras y miserias.

(Un sueño dentro de un sueño, de Fernando Gutiérrez Almeira, Cervantes & Cia Ediciones, 2022, Las Piedras, Canelones, 173 páginas)

Por Sergio Schvarz
Periodista y escritor 

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