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ANCAP y la competencia del cemento (1)

ANCAP se funda en 1931 fruto del acuerdo del batllismo y los blancos independientes, que fuera bautizado por Herrera como el pacto del “chinchulín”.

El Portland recién se incorpora en el año 1954. Después de una licitación pública donde se presentan 14 empresas, gana la dinamarquesa F.L. Amidth de Copenhague.

La piedra fundamental se coloca el 16 de octubre de 1954 y el 25 de junio de 1956 la nueva planta empieza a funcionar, y el 18 de agosto de ese año sale de Minas para Montevideo el primer convoy transportando 6000 sacos de cemento destinados al consumo interno.

¡Se demoró 25 años entre 1931 y 1956 para poner en funcionamiento la producción de cemento Portland!

Habla por sí solo de una lucha a muerte de la producción privada asociada a la política para matar desde su nacimiento a la novel empresa estatal.

Las presiones de las empresas privadas de Pan de Azúcar y Minas, postergaron por más de 20 años la producción estatal uruguaya de cemento Portland por parte de ANCAP.

Dicho de otra manera: la falta de regulación del accionar de las empresas privadas, generosamente apoyadas por los distintos gobiernos, en perjuicio de ANCAP es la causa principal de los problemas que hoy sigue teniendo la industria del Portland.

La planta de ANCAP se construyó en Minas al lado de un yacimiento de caliza, que en teoría la hacía más competitiva con respecto a la principal planta privada ubicada a 120 km de transporte ferroviario de la caliza a la planta ubicada en Sayago, en Montevideo.

Una planta de cemento necesita como elementos básicos agua y suficiente caliza.

¿Quiénes  asesoraron al ente? ¿Cómo se tomó la decisión y qué intereses primaron a la hora de la decisión?

Porque ¡oh! Casualidad. La cantera no tenía el volumen de caliza previsto.

Lo que dificultaría  una posible expansión. Primer gran “error”.

El crecimiento del mercado justificaba la necesidad de ampliación de la fábrica con un segundo horno y una planta de flotación de minerales, con la finalidad de mejorar el rendimiento de la cantera, que como ya vimos, no tenía el volumen de caliza previsto.

La ampliación se desarrolló sumando nuevos “errores”. A la crisis de materia prima -caliza- , se le sumó la nueva ampliación de la planta, improvisando una alternativa para resolver la carencia de caliza.

Para compensar el error de la compra del predio de la cantera se agregó la ampliación, una planta de flotación, con la esperanza de: enriqueciendo la caliza de bajo tenor de carbonato de calcio, podía abrirse el frente de cantera, y encontrar de esta forma la existencia de la supuesta y preciada materia prima.

La planta de flotación era la mimada de la inversión.

Había personal capacitado para hacerla producir, un laboratorio que hacía un seguimiento permanente, con un Ing. Químico como Mario Andrés Ruoppolo que con su ingenio innovador la hizo funcionar de maravilla, desarrollando tecnología para el mejor rendimiento con el menor costo en la bonificación de la calidad de la materia prima, mejorando el rendimiento de la cantera, para abastecer las nuevas necesidades de materia prima que requería la planta, para producir 250.000 toneladas anuales de cemento portland programadas con la nueva inversión.

 

Por el Prof. Gonzalo Alsina

La ONDA digital Nº 1021 (Síganos en Twitter y facebook)

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