Este miércoles fue asesinado el presidente de Haití, Jovenel Moise y su esposa

El presidente de Haití, Jovenel Moise, fue asesinado el miércoles en su casa por un comando integrado por personas fuertemente armadas , que filmaron los hechos, anunció el primer ministro, Claude Joseph. También la esposa del presidente murió horas posteriores por las herida recibidas en el ataque.

El presidente fue asesinado en su casa por personas que hablaban inglés y español, dijo el primer ministro en funciones. El mandatario tenia 53 años, asumió la presidencia el 7 de septiembre de 2017, luego de unas elecciones muy cuestionadas. No transcendieron hasta ahora detalles sobre cómo llegaron hasta el presidente Moise para dispararle y matarlo. Tampoco se sabe cuál fue la respuesta del personal de custodia de la residencia del mandatario haitiano.

Dos días antes, el 5 de julio, el presidente había designado a un nuevo primer ministro, Ariel Henry. Pero el asesinato del presidente se produjo antes de que asumiera el lugar de Claude Joseph (quien firmó el comunicado que anunció el asesinato del primer mandatario).

En su cuenta de Twitter, el mandatario asesinado había escrito: «He designado al ciudadano Ariel Henry para el cargo de Primer Ministro.

 

Tendrá que formar un gobierno abierto que incluya las fuerzas vitales de la Nación, solucionar el flagrante problema de la inseguridad y apoyar al CEP (Comité Electoral Provisorio) para la realización de las elecciones generales y el referéndum».

El mandatario asesinado gobernaba sin control o contrapeso. Suspendió los comicios parlamentarios previstos para el año 2019. Esto motivó que ante la caducidad de algunos mandatos, decidió el cierre del Parlamento. Pese a las violentas protestas en Puerto Príncipe – con muertos en las calles – Moise logró permanecer en el poder. Prometió elecciones para este año. Para eso designó a un nuevo primer ministro. Conducir el proceso de normalidad institucional.

La Casa Blanca calificó el miércoles de “horrible” el asesinato del presidente de Haití cometido horas antes y dijo que Estados Unidos estaba dispuesto a ayudar en la investigación. La secretaria de prensa, Jen Psaki, calificó el magnicidio perpetrado por asaltantes aún no identificados como un “ataque horrible”.

“Ayudaremos de cualquier manera al pueblo de Haití, al gobierno de Haití si hay una investigación”, dijo, añadiendo que la Casa Blanca estaba “todavía reuniendo información” y que el presidente Joe Biden sería informado sobre el ataque en breve.

Mientras el gobierno de República Dominicana ordenó este miércoles el “cierre inmediato” de su frontera con Haití tras el asesinato del presidente del país vecino, Jovenel Moise. “Se ordenó el cierre inmediato” de la frontera, dijo a la AFP la encargada de comunicaciones del Ministerio de Defensa, Ceinett Sánchez.

El primer ministro británico Boris Johnson denunció este miércoles el “acto odioso” que representa el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moise.

El jefe de gobierno conservador dijo en su cuenta Twitter estar “conmocionado y entristecido por la muerte del presidente Moise”. “Es un acto odioso y llamo a la calma”, agregó, presentando sus condolencias a la familia del mandatario y al pueblo haitiano

Moise ha gobernado por decreto Haití, el país más pobre del continente americano, después de que las elecciones legislativas previstas para 2018 se retrasaran.

Además de la crisis política, en los últimos meses han aumentado los secuestros para pedir rescate, reflejo de la creciente influencia de las bandas armadas en el país caribeño.

Haití también se enfrenta a la pobreza crónica y a los recurrentes desastres naturales. Un ejemplo dramático de la realidad del país. No hay datos oficiales ciertos sobre el número de contagios y de muertes. Todavía no recibió vacunas contra la pandemia. Su única posibilidad de acceder es a través del programa COVAX de la OMS.

El descontento y la inestabilidad habían ido en aumento en el país, de más de 11 millones de personas, durante el mandato de Moïse. Sus problemas económicos, políticos y sociales se han agravado y la violencia de pandilleros se ha disparado en la capital, Puerto Príncipe. También ha subido la inflación, y tanto alimentos como combustibles escasean cada vez más. El 60% de la población gana menos de dos dólares al día.

Haití aún no ha logrado recuperarse del devastador terremoto de 2010 y del huracán Matthew, que golpeó el país en 2016. El presidente se enfrentó a una fuerte oposición por parte de sectores de la sociedad que consideraban su mandato ilegítimo. En los últimos cuatro años el país tuvo siete primeros ministros.

Además de las elecciones presidenciales, legislativas y locales, Haití tiene previsto celebrar un referéndum constitucional en septiembre, después de haber sido aplazado dos veces debido a la pandemia de coronavirus.

La reforma constitucional, apoyada por Moise y destinada a reforzar el poder ejecutivo, ha sido rechazada mayoritariamente por la oposición y muchas organizaciones de la sociedad civil.

La Carta Magna actual fue redactada en 1987, tras la caída de la dictadura de Duvalier, y declara que “toda consulta popular destinada a modificar la Constitución por referéndum está formalmente prohibida”.

Los críticos aseguran que es imposible organizar una consulta debido a la inseguridad que sufre el país. Moise ha sido acusado de inacción ante las múltiples crisis, y se enfrenta a una fuerte oposición por parte de sectores de la población.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Estados Unidos y Europa han pedido que se celebren elecciones legislativas y presidenciales libres y transparentes para finales de 2021.

Moise había anunciado el lunes el nombramiento de un nuevo primer ministro, Ariel Henry, de 71 años, quien ha participado en la respuesta al coronavirus de Haití y anteriormente ocupó cargos en el gobierno en 2015 y 2016 como ministro del Interior y luego de Asuntos Sociales y Trabajo.

También fue miembro del gabinete del ministro de Sanidad entre junio de 2006 y septiembre de 2008. Seguidamente se convirtió en jefe de gabinete, cargo que ocupó hasta octubre de 2011.

Moise encargó a Henry “la formación de un gobierno de base amplia” para “resolver el flagrante problema de la inseguridad” y trabajar para “la celebración de elecciones generales y el referéndum”.

A pesar de ser próximo a la oposición, el nombramiento de Henry no fue bien recibido entre sus filas, que han continuado exigiendo la dimisión del presidente.

 

Agencia U’ 

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