¡Es nuestro tiempo, música Maestra!.

 

Fui hasta el cuarto abrigarme y cuando volví rápido al living el problema no fue el frío en su esencia sino que el frío perdió su escaso calor y se convirtió en hielo.

El hielo se estrelló en mi celular con un mensaje que decía que Casavalle no pudo tomarse el ómnibus a destino porque saludando al efímero País Modelo se quedó sin lugar porque el Pichón del Huevo de Oro compró el último nuevo boleto.

La otra parte del hielo rodó hasta la puerta, cuando fui a secar el piso la brisa trajo un rumor por debajo de la rendija que decía que el Coordinador del Informativo del Canal Uruguayo había sido sustituido porque al Huevo de Oro no le gusta que le digan que en él no todo brilla y menos que lo contradigan, además que lo informen a todas ellas y ellos. Por tal motivo la estabilidad empezó a temblar.

A lo lejos cada vez más cerca en el pasillo se escuchaban unos ruidos no claros y molestos como si fueran un sonajero, tuve el temor de abrir la puerta de mi hogar porque veía sombras extrañas por el ojo de la cerradura parecidas a un cuento viejo. Las protagonistas eran:

Boby Goma y su canción martirio de “Gomazo súbete, muévete pum para arriba y otra vez”,

Los Repatriados de Europa que no quieren jugar y distanciados con la AUF,

Tapas de los diarios de Uruguay eliminado de todos nuestros posibles heroicos mundiales con recambios permanentes de técnicos y jugadores como si estuvieran en una reliquidación al 25%,

El Garabato ALCA y sus Deliverys cumpliendo en el pie y al pie de la letra con desenlace abierto,

La Primera Abuela regalando bombones en el Parlamento como si todas y todos tuviéramos la misma suerte de paladar con iguales niveles de grasas y de azúcares, tal fue así que su herencia le hizo caso omiso porque un tiempo después golpeó como un mono porque no aguantó el primer planteamiento de verdad que le dieron,

El No Seas Nabo Nunca acomodando la foto del momento y sus debates en directo,

La banda del Pan de Azúcar y sus Secuaces con algunos escapando en un yate,

Privatizadores del Poder del Estado vs la Democracia del Pueblo,

Atraso Cambiario que le explotó en la cara a un Gobierno Divertido y que el Joven Sejas se hizo el distraído no solo con los Desaparecidos mientras el Cangrejo Rojo como un lateral derecho corría de costado bien rápido y lejos, etc.

Al final el barullo era un sonido que aumentaba y se consolidaba.

Inevitablemente entre bombos, platillos y redoblantes desafinados de la comparsa que golpeaba la puerta se escuchaban dos voces fanáticas con graves y agudos, filosofando de cómo hacerle crecer el pelo al Huevo de Oro, no era que estábamos buscándole el pelo al huevo sino ¡hacerle crecer el pelo al huevo y de oro!, ¡la presión en mí ya no era desde el exterior sino desde el interior desde mis entrañas!, en un momento me dije ¡BASTA!, abro la puerta y me la juego a que aparezca alguien para que urgente les respondan.

Escuché de sorpresa “La rubia…, bronceada, aburrida me dice “¿por qué te pelaste?”, y yo “por el asco que da tú socie… por el pelo de hoy ¿cuánto gastaste?” (*1). ¿Luca? pregunté, ¡no así no, no te zarpes, siempre con respeto e igualdad a ellas tanto en la discrepancia o en la coincidencia!, pero Luca seguía respondiéndole con su canción, antes él ya se la había agarrado con “Caras conchetas, miradas berretas y hombres encajados en Fiorucci…” (*1)

Pero enseguida me dije ¡no!, si abro esta puerta puede ser una caja peligrosa de Pandora tal vez aparezca algún Cam y no un Bom – bon y algún reciente o nuevito que quiera mi billetera sin autocrítica, traicionero y avivado por izquierda o de costumbre por derecha.

No solo la estabilidad temblaba, las luces titilaban, el módem prendió sus luces rojas, la imagen del televisor en rayas subían, se iban y volvían como en época de antenas, sino a todo esto de repente como si fuera poco desde una radio como un Aladdín endemoniado sin invitación empieza a sonar la canción del mensajero vocero, desmemoriado y distraído de la dictadura que me ganó de mano, era claro y lógico, porque siempre fue primero y tal vez estaba viviendo un tiempo retro.

Mis CDs. de música y de cultura como objetos animados se alinearon como un escuadrón de la Orquesta de la Internacional frente a la puerta mientras que mis revoques se fisuraban y las baldosas se aflojaban, les dije ¡tranquilidad muchachas y muchachos está perfecta nuestra presencia pero no es la forma, hay que ser inteligentes y ganarles siendo mejores, siempre convenciendo con propuestas, ideas, dinámicas y acción, ahora debemos pensar y organizarnos sin prender fuego las estructuras ni la pradera!.

Entonces ¡corrí, corrí lo que me permite mi espacio y la pandemia mientras algunos relojes explotaban y otras agujas giraban a gran velocidad a la inversa, de paso y de reojo me veía en las fotos familiares que yo empezaba a tener movimiento, desahuciado llegué hasta el botón de Stop y ¡grite!:

¡Basta, suficiente!.

De repente y como una frenada de golpe al instante del otro lado de la puerta se hizo silencio y los relojes se detuvieron, quedé en el centro del living en suspenso como un toro agitado mirando fijo la puerta.

Avancé unos pasos más hasta naturalizar el ruido de mis pies, el silencio se mantenía, ya era vacío. No es que volvió la estabilidad pero igualmente me crucé y ajusté un cinturón de seguridad por lo menos hasta la próxima Estación 2024 porque se viene derrapando rápido y feo.

Recuperando de apoco mi aspecto de humano y mi temple me dije “si retrocedimos en el tiempo aunque duela, sin resignación, que sea con altura”, por lo tanto prendí el toca discos de mi hogar logrando que funcione afinado, escuché varios vinilos de Mozart y Beethoven, las melodías recuperaron la Paz y la Libertad del espacio, no podría ser menos porque hasta la Inteligencia Artificial cuando viaje por el Universo se llevará las Obras de estos Maestros por lo menos para sentirse humanos en algún momento.

En ese espacio solemne al rato me acordé nuevamente del Negro Pipa y la Estafa a la Vida.

El futuro fue el sueño que lo sucumbió
puente directo a su eternidad…
Cada quince horas nos dejamos estafar
en la ruleta accionada que ¡no para de girar!
en un accidente que podemos evitar.

No, Amor, no,
debo abrir los ojos en la oscuridad,
dios ilumina al ritmo del capital,
dios no ajusta el calendario a mi cansancio,
no da respiro, no es el momento de descansar…

No, Amor, no,
la sonrisa de nuestros niños no la podemos rifar
si no estoy ahí cuando todos estén allí
el Cara Blanca va a reprochar y el Tío no pagará…

No, Amor, no,
no es un día más,
debo tomar la motoneta y viajar
en unos kilómetros seguro va a despejar…

No, Amor, no,
dales un beso de mi parte,
en sus mochilas ya cargué sus Ceibalitas, que no falten a la escuela,
la Maestra es buena, Varela y Artigas nos esperan,

a la noche ustedes me esperan que vuelvo a cenar…

La suerte de su rodado es China
la de su familia también…

Es así, somos así,

ganamos el Maracaná
eso nunca nos va a pasar.

Al otro día en el cementerio estábamos todas y todos, unidos, solidarios y fraternos, menos él, sí, menos él porque ya no podía.

Su familia, esposa, hijas e hijos y su gente del barrio desechos por la injusticia de la mala suerte, sus ruedas no continuaron con tanta presión desbarrancando en la estafa a la vida así fue, una Estafa a la Vida ni más ni menos.

Recordamos desde ahí y para siempre al Negro Pipa.

Aquella persona de piel curtida ganada en su vida por el trabajo bajo el Sol y el frío, de mirada fija y temple de Cacique, trabajador nato y neto, de respeto y educación intachable al igual que su esposa. Un ser humano que sabía trabajar en toda la cancha y también un tremendo jugador de fútbol de potrero, un Maestro, era el Negro Jefe y Riquelme al mismo tiempo que compartía su alegría y sus dibujos con la pelota a la hora del descanso cuando podía.

Se terminaron los discos de vinilo y sonó el timbre, miré hacia la derecha a la puerta y me alerté nuevamente pero cuando vi la silueta de la sombra de mi enamorada mucho me alegré y me alivié.

Abrí la puerta, nos dimos un beso como de recién enamorados y me dice ¿qué es todo esto que está en el pasillo, trajes de multicolores y otros objetos?, yo sin pestañar le respondí “no sé, debe ser de algún trasnochado, espero que sea pasajero cumpliendo con el tiempo y que lo pongan en orden porque el pasillo también es nuestro”.

Al querer cerrar la puerta la punta de un pie se interpuso entre la hoja y el marco, escucho desde afuera un tono de voz ítalo-porteño que dice “¿Ginebra?, atónito respondí “no Luca, muchas gracias, cuidate, usa tapa boca que todavía te falta una dosis, con agua me arreglo”.

Retrocediendo su punta de pie anarco señalándome con su dedo y retirándose hacia lo lejos tarareaba

“¡Yo estoy al derecho dado vuelta estás vos!,
¡yo estoy al derecho dado vuelta estás vos!,
¡yo estoy al derecho dado vuelta estás vos!…” (*2)

¿Quién era Amor?, me preguntaba ella mientras buscaba unos discos de Rock and Roll para bailar juntos,

Era Luca que no cambia más es muy atemporal respondí,

…pero bueno, me quedé pensado ¿ellas, ellos y nosotros cambiamos en algo?,

…ahora no sé, me fui a bailar ¡es nuestro tiempo, música Maestra!,

Play, ¡Rock!…

 

 

 

Escucha la canción de Rockin’ in the Free World de Neil Young) (*4), sumate y sé libre también!

(*1) Extracto de letra de canción “La Rubia Tarada” de la banda Sumo del disco “Divididos por la felicidad” editado en el año 1985. 
(*2) Extracto de letra de canción “El Cieguito Volador” de la banda Sumo del disco “After Chabón” editado en el año 1987.

(*3) Extracto de letra de canción “Rockin’ in the Free World” de Neil Young del disco Freedom editado en el año 1989.  

(*3.1) Traducción de extracto de letra de canción “Rockin’ in the Free World” de Neil Young del disco Freedom editado en el año 1989. 

(*4) Canción Rockin’ in the Free World de Neil Young del disco Freedom editado en el año 1989.

 

Por Andrés Legnani

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