El gobierno actúa tarde y mal

El 5 de noviembre de 2020 los miembros de GACH  hicieron una conferencia de prensa al otro día, después de 17 días, donde hubo un promedio de 40 contagios por día.

Una semana después estábamos en 80 casos de COV-19 por día. Y el gobierno callado.  No comunicaba nada. Recién el 1º de diciembre después de 26 días de la última conferencia, realizan una nueva conferencia. ¡Muy tarde! No le pueden echar la culpa a la gente. Y la montaña parió un ratón. Por boca del presidente Lacalle Pou se comunican las nuevas medidas. Insuficientes para la gravedad de la pandemia.

Hay circulación comunitaria y un crecimiento exponencial de los contagios, donde rastrean un 70 % aproximadamente. O sea, que cuando decían que tenían controlado el seguimiento epidemiológico, estaban mintiendo. Y la mentira tiene patas cortas. Siguen sin dar toda la información que se necesita ante la gravedad del problema.

Paganini Herrera, dijo que como cada 15 días se viene duplicando los casos, si no hay cambios importantes para el 15 de diciembre estaríamos en 300 contagios por día. Modestamente creo que se queda corto. Con un coeficiente del 4%, seguro que pasamos esa cifra- y ya se pasó el domingo- Y nos acercamos a un posible colapso sanitario.

Lacalle Pou con su estilo cancherito, el 27 de noviembre de 2020, dijo a la prensa – el día anterior habían 129 contagios-, “no preocupa enormemente el número porque Uruguay está en plena actividad.” Pero 20 días antes el Presidente cuando ya venía la tendencia exponencial, decía. “estamos bien”.

Evidentemente que han comunicado mal o directamente no comunicaron lo suficiente. El presidente parece más preocupado por su imagen. No da la talla.

Se lo vio en la última conferencia demasiado nervioso. No podía controlar la nariz.  Se lo vio además muy inseguro, pese a los esfuerzos evidentes que hacía para aparentar firmeza.

Pasaron de hacer conferencia todos los días a estar 26 días calladitos, en el peor momento. Un capítulo aparte es el ministro de Salud Pública, que antes de la conferencia llegó a decir que “está todo dicho”. ¡Es la confección de la derrota contra el coronavirus! Tiene poca empatía con la gente. Se necesita una campaña urgente y en serio por el tema de la pandemia. Es todo muy improvisado. Y la gente va perdiendo confianza. Y eso no ayuda.

Las medidas tomadas son insuficientes. Ninguna medida que limite la movilidad o la actividad social, puede dar sus frutos, si al mismo tiempo no se adoptan medidas para ayudar a la gente. El problema es que el gobierno no quiere gastar más en la pandemia. La LUC y el presupuesto son ejemplo de ello. En la ley de urgente consideración ni un solo artículo referido a la pandemia. Y el presupuesto es de ajuste. Por este camino vamos directo al colapso del sistema sanitario y a la profundización de la crisis social. Más pobres, más desocupados. Menos ingresos. Cierre de empresas.

EL presidente Luis Lacalle Pou tiene que hacerse responsable. Que cumpla lo que dijo: que él se hacía cargo de todo. Tiene que tomar acciones inmediatas para asegurar el distanciamiento social, ayudar a los más pobres y dialogar con la oposición. ¡Y no permitir que su secretario mienta a cara descubierta! Porque cuando habla Delgado habla el presidente de la República.

Que la opción no sea quedarse encerrado en la casa sin un mango en el bolsillo o salir a trabajar con una epidemia descontrolada. Las futuras medidas que se adopten para que esa no sea la opción, tienen que ir acompañadas con más recursos para la gente con mayores dificultades y para ayudar aquellas empresas que se están fundiendo.

Hoy sábado el coeficiente de contagios fue del 4,7%. El crecimiento es exponencial.

¡Soluciones ya!

 

Por el Prof. Gonzalo Alsina

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