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La forestación / Actividades locales en procesos globales

La realidad no se reduce a lo que sucede en un lugar. Cada actividad tiene que ver con lo que se hace en todo el globo, pues la sociedad humana funciona como un sistema integrado con la naturaleza. Con información y diversos aportes ubicamos aquí un fenómeno contemporáneo en la región de Guichón en relación a procesos globales.

Sabido es que la forestación masiva en nuestro país está destinada a la exportación de madera con mínimo valor agregado, utilizada por empresas extranjeras para la elaboración de celulosa que envían como materia prima a sus países. Este proceso que agrega menos valor que el de enlatado de carne durante la segunda guerra mundial para abastecer a Europa, es equivalente a exportar lana sucia para ser lavada en el exterior o ganado ovino en pie para faenarlo en los destinos de exportación. La Ley de Forestación creada en los años noventa del siglo pasado instaló ventajosos subsidios, disfrazados de exoneraciones fiscales, a las plantaciones sin hacer distingos entre propietarios autóctonos o las citadas empresas que beneficiaron sus futuras cosechas. Esa nueva demanda produjo un simultáneo aumento de valores de tierra con baja calificación agrícola y favoreció la venta de las mismas o con una renta los que, arrendándolas, plantaron para esas empresas. Pasados los años, cosechados los árboles, se agregó para el Estado el costo de mantener las infraestructuras viales a pesados camiones que en poco tiempo destrozaron carreteras, caminos y hasta los puentes.

El medio ambiente
La recepción superficial de pluviales en la región de Uruguay y sur de Brasil es restringida por el consumo de las miles de hectáreas plantadas con árboles cuyo tiempo de cosecha oscila entre los 8 y 18 años. Se visualiza que arroyos y ríos sufren la merma de su acopio superficial y es razonable que el continental reservorio del acuífero Guaraní también la sufra. Por tanto, las plantaciones masivas deben ser controladas para un equilibrio entre los productos y el desmedro en perjuicio de un bien natural definitivamente en riesgo mundial.
Mientras los efectos forestales son cuestionados, los prestadores de servicios a esa actividad adhieren a las empresas extranjeras que siguen instalando plantas dentro del país. Estas dañan aún más que la recepción superficial del agua, la polución en las cuencas por herbicidas y fertilizantes del agro negocio a los que se agregan vertidos industriales a efluentes pequeños y grandes como el Rio Negro o el Rio de la Plata. La ganadería con aguadas naturales también contribuye. Como ejemplo, basta ver los tajamares como cultivo y proliferación de pestes a los mismos animales. Y la gravedad de sequias en el presente.

En busca del equilibrio
Aún aceptando que toda actividad humana incide en el medio, es obligado un balance de perjuicios y beneficios, ver a quiénes afectan ambos y compensarlos sin trascendencias negativas a las generaciones venideras. En este contexto, la forestación muestra un componente positivo de contribución al equilibrio ecológico por la extracción del carbono atmosférico, siempre y cuando se retribuya al verdadero poseedor de los bienes naturales, o sea el país todo, el valor de los Certificados de Carbono. Por lo demás, en el extenso periodo reseñado, hubo iniciativas disruptivas con la especulación y nueva explotación de la tierra con escaso valor agregado. Conocí de cerca la de un pionero como Gustavo Pérez Aristia, realizador en todo el ciclo, desde la plantación hasta la fabricación de productos de madera para diversos usos. Otra, conocida, es una fábrica en Tacuarembó de tableros aptos para viviendas y otros usos. Los incentivos no fueron los mismos para estas actividades y no hubo participación estatal que promocione esos productos o capacitara en la utilización de los mismos. Hubiera encontrado en Guichón una excelente base en el oficio de generaciones de carpinteros para emprendimientos locales de mediano y gran porte. Pero todo ese potencial de materia prima nacional abundante se redujo al trabajo de viveros, plantación, poda, talado y extracción. Si bien las primeras generaron trabajo a los coterráneos al poco tiempo en las últimas se sustituyó mano de obra humana por maquinaria cada vez más específica en estas labores. Compitiendo con la ganadería y la agricultura intensiva esta nueva actividad en el campo no frenó el despoblamiento por éxodo hacia los centros urbanos y siguió aportando compatriotas a los asentamientos irregulares con habitar precario.

Mi contribución

Hace mucho tiempo he cuestionado el dogmatismo cultural sobre el uso de madera en la construcción de viviendas. Cómo es que de un lado de la frontera, en Brasil, sirve y de este lado no. Deben cumplir algunas condiciones, entre ellas cortes y tratamientos afines e inocuos para la salud humana en el hábitat. Y otras acciones son necesarias desde el Estado, como la contratación de prototipos de vivienda con un porcentaje de este insumo.
Usando un sistema tradicional mixto, construimos aquí cientos de unidades en los balnearios oceánicos que se mantienen operativas. Esa puntual experiencia es superable en la actualidad con otros sistemas constructivos e incluyendo las restricciones impuestas por el clima y la costumbre contra la movilidad social actual, de duración de las viviendas para varias generaciones…y en un sólo lugar.

 

Por Luis Fabre

La ONDA digital Nº 979 (Síganos en Twitter y facebook)
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