La ONDA digital en Instagram la Onda digital tv Analisis Politico
Volver al Inicio de la ONDA digital

CINE | “Operación Cóndor”: Un retrato del horror

La radical estrategia de exterminio emprendida por los gobiernos dictatoriales ultraderechistas del continente sudamericano contra opositores y militantes izquierdistas, es el potente disparador temático de “Operación Cóndor”, el contundente documental de denuncia argentino de los realizadores Andrea Bello y Emiliano Serra.

El film se exhibe en el marco del ciclo Cinemateca te acompaña, organizado naturalmente por Cinemateca Uruguaya, durante los meses de salas cinematográficas cerradas y confinamiento. El programa consiste en la proyección de dos películas diferentes, todos los viernes, a las 22:00 y 23:30 horas, a través de las pantallas del canal TV Ciudad.

Como es notorio, Andrea Bello, una de las realizadoras y combatiente montonera -detenida en la dantesca ESMA y sobreviviente del cadalso- dejó de existir el año pasado, lo que no le impidió en vida aportar para este trabajo.

En tanto, su codirector Emiliano Serra, que es egresado de la Universidad de Buenos Aires en Diseño de Imagen y Sonido, ha recogido el legado de su compañera de militancia.

Su participación se nota, particularmente, en diferentes efectos y transiciones, los sonidos de cadenas, los fundidos con dibujos y el retrato realista, que contribuye, en forma superlativa, a realzar la estatura indudablemente testimonial de esta propuesta.

Asimismo, el guión, que estuvo a cargo de la  periodista Stella Calloni y de Eduardo Walger, aportó material de indudable valor para el soporte del relato de los protagonistas, con profusas piezas documentales, fotografías, videos y audios.

En este contexto, el eje de este trabajo audiovisual de alto impacto se nutre primordialmente de los testimonios de los perseguidos políticos y de familiares de éstos, de Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay, cuatro de los países contaminados por el terrorismo de Estado de los gobiernos autoritarios que asolaron al continente durante las décadas del sesenta y el setenta del siglo pasado, en pleno contexto de guerra fría.

Como es notorio, el Plan Cóndor fue un operativo multinacional diseñado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en directa coordinación con los regímenes criminales del Cono Sur, según fue fehacientemente probado por la justicia del vecino país en 1976, en base a información aportada por organizaciones de derechos humanos.

Naturalmente, dos de las más notorias víctimas de estas prácticas de exterminio sistemático fueron los asesinados ex legisladores uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, cuyos cuerpos acribillados fueron hallados el 21 de mayo de 1976 en Buenos Aires, junto a los de los militantes tupamaros Rosario del Carmen Barredo y William Whitelaw Blanco. No en vano, cada 20 de mayo se realiza en Uruguay la Marcha del Silencio, en reclamo de verdad y justicia.

En ese contexto, el propósito de este documental, que conserva plena vigencia por el reciente procesamiento de militares represores en Uruguay, es revelar la soterrada trama de las operaciones clandestinas perpetradas por comandos multinacionales, destinada a eliminar de plano a notorios opositores y ocultar la verdad.

Sin embargo, casi cuatro décadas después del acaecimiento de estas atrocidades, la voz de las víctimas o de familiares que no se callan por el transcurso del tiempo, han seguido militando contra la impunidad que pretendieron institucionalizar algunos gobiernos presuntamente democráticos, bajo el paraguas de la Ley de Caducidad en Uruguay y de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final en el hermano país del Plata.

Este prolijo trabajo cinematográfico, que contiene abundante material de archivo inédito, expone los testimonios de víctimas sobrevivientes que padecieron la tortura y el suplicio, sin obviar, naturalmente, el siempre lacerante tema de los detenidos desaparecidos, que es una dramática asignatura pendiente.

De los numerosos testimonios contenidos en este auténtico docudrama, destacamos, por razones obvias, el del uruguayo Jorge Pérez, hijo de Washington “Perro” Pérez, quien refiere al caso de su padre y al del también militante Gerardo Gatti, asesinados por la máquina trituradora del Plan Cóndor.

Otro valioso testimonio corresponde a la exiliada compatriota Lilián Celiberti, docente anarquista detenida en Brasil -cuya dictadura también integraba la coordinadora represiva- y ulteriormente recluida en el penal uruguayo para mujeres de Punta de Rieles.

No faltan otras referencias a la tragedia también relevantes, que demuestran, en forma absolutamente concluyente, que el ominoso brazo del Cóndor trascendía al mero espacio geográfico de la región. Al respecto, es pertinente recordar el fatal atentado perpetrado contra el político socialista, economista y embajador chileno Orlando Letelier, hombre de particular confianza del derrocado presidente izquierdista trasandino Salvador Allende, quien fue asesinado, por orden del dictador Augusto Pinochet, en Washington, Estados Unidos, el 21 de setiembre de 1976.

La variedad e intensidad dramática de todos los relatos otorgan una cabal idea de la virulencia criminal de  los operadores del Plan Cóndor, cuya existencia insólitamente fue negada durante años por operadores políticos de la derecha uruguaya.

Para ilustrar las imágenes y las voces que emergen como potentes sentencias exhumando episodios reales de un pasado sin dudas de terror, la responsable de la música, Aldana Bello, incluye una tan extensa como variada batería de recursos, que otorga singular verosimilitud a las historias.

No en vano,  el repertorio está integrado por sonidos que identifican la matriz cultural de los países, como murgas que acompañan a las masivas manifestaciones por verdad y justicia, candombe, variadas expresiones folclóricas  y hasta rock argentino, a cargo de bandas tan notorias como “Las pelotas”.

Otra de la excelencias formales de este documental sin dudas ineludible, es la fotografía de Juan Pablo Chillón, que plantea un horizonte oscuro y por momentos tenebroso, con proliferación de planos secuencia y tomas filmadas con cámara en mano,  que sugieren los dantescos y claustrofóbicos espacios de encierro de los centros de detención clandestinos.

Pese a que la materia temática de “Operación Cóndor” es naturalmente de alta sensibilidad emocional, no faltan algunos apuntes irónicos, que denuncian, no tan subliminalmente, la crucial participación de los servicios de inteligencia del imperialismo norteamericano en estas estrategias de extermino. En tal sentido, la mezcla del himno nacional yanqui con ritmos latinoamericanos resulta de una radical elocuencia.

 

Por Hugo Acevedo  (Analista)
Aquí ingrese para ver mas de Cine


La ONDA digital Nº 961 (Síganos en Twitter y facebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADAS

Print Friendly, PDF & Email

...





LA ONDA Digital Revista Semanal Gratuita    |    De los editores: Las notas que llevan firma reflejan la opinion de sus autores    |    © Copyright Revista LA ONDA digital