La ONDA digital en Instagram la Onda digital esta en Facebook Analisis Politico
Volver al Inicio de la ONDA digital

Assange, que ser valiente no salga tan caro

Share Button

En un mundo donde casi todos los periódicos venden “noticias” como si fueran información, él puso a disposición de todos, toda la capacidad de informar verdaderamente como nunca habían tenido los periódicos.

Julian Assange demostró con su aventura digital, que la brecha es demasiado grande entre la realidad del mundo político y la información conocida por los ciudadanos. Creó un sitio wiki donde todos pudieron, con total protección, enviar información verdadera. Wikileaks revolucionó el mundo de la información para siempre y Assange y sus colaboradores son héroes mayores de la era de Internet.

En 2010, publicaron documentos sobre la guerra de Irak, incluido el video del ataque aéreo del 12 de julio de 2007 en Bagdad, durante el cual un helicóptero estadounidense Apache abrió fuego contra un grupo de civiles, incluidos dos reporteros de Reuters. Al menos 18 civiles murieron en ese ataque. También publicó sobre el expolio al África, sobre la mafia rusa, entre millones de cables, que antes eran confidenciales y ya se encargarían Obama y sus servicios que volvieran a serlo.

Un lawfare de cirugía en Suecia (ya en 2010 Suecia era socia principal del aparato industrial armamentista del Pentágono), una causa armada por un fiscal y la policía para que dos mujeres denunciaran a Assange por no usar condón en relaciones sexuales consentidas (una de las mujeres se negó a firmarla, mientras se afirmó que la otra fue quien desafió a que no lo usara). Lo suficiente para detenerlo y extraditarlo a USA donde le darían perpetua, aunque Assange es ciudadano australiano, no ciudadano estadounidense. No cometió ningún delito en USA. Transmitió información sin revelar su fuente, como corresponde a un buen reportero, con ética profesional y personal que mantuvo intacta (en USA acusaron a Chelsea Manning, por la “filtración” y la sometieron a condena “ejemplarizante”). Fue lo que se llama periodismo de investigación pero rara vez lo es. En el caso de Wikileaks siempre lo fue.

Assange estaba en Suecia por otro error, realmente temerario, No haber huido al mundo libre cuando recibió las amenazas yanquis por la gravedad de lo que estaba dando a conocer a través de Wikileaks; a saber, entre lo más criminal de Washington, la cárcel inaugurada por la Administración Bush hijo en 2002 en la bahía de Guantánamo, Cuba, con detalles sobre los prisioneros y los métodos de tortura que usan a diario los carceleros (la propia Cruz Roja confirmó que no todos los prisioneros de Guantánamo son terroristas), 400 mil reportes que dan cobertura de la guerra de Irak de 2004 a 2009, con información de civiles asesinados, más abusos y torturas a prisioneros de guerra, los espionajes de USA a sus propios aliados, por instrucción de Henry Kissinger, cinco millones de correos electrónicos de la empresa privada estadounidense de inteligencia Stratfor, dejando al desnudo la íntima conexión entre la comunidad de inteligencia y seguridad estadounidense y algunas empresas que funcionan como tanques de pensamiento y organizaciones no gubernamentales al servicio yanqui, las consecuencias del derrame tóxico en Costa de Marfil por parte de la energética Trafigura que afectó a más de 100 mil personas, los negocios off-shore del banco suizo Julius Bär Group y las conexiones con la Casa Blanca y el complejo industrial-militar con la compañía japonesa Sony, que la Agencia de Seguridad Nacional yanqui NSA pinchó los teléfonos de la canciller alemana Angela Merkel y el ex secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon, robó cables de la diplomacia italiana para conocer lo que discutieron el ex primer ministro Silvio Berlusconi con su par israelí Benjamin Netanyahu en torno a Barack Obama, espió las comunicaciones de ministros de la Unión Europea y de Japón para conocer sus acuerdos para evitar el «entrometimiento estadounidense» en sus relaciones internacionales y luego, ya con Assange requerido injustamente por Interpol, 44 mil correos electrónicos del Comité Nacional del Partido Demócrata que evidenciaron la campaña de sabotaje contra la candidatura de Bernie Sanders en favor de Hillary Clinton dentro del Partido, el papel de Clinton durante su etapa como secretaria de Estado, en la era Obama, en el golpe de Estado en Honduras en 2009, los corruptos negocios de la Fundación Clinton en Haití, sus intervenciones en la guerra siria, los millones de dólares que gana por impartir conferencias a bancos y empresas, quien destruyó Libia para saquear sus recursos energéticos.

Por todas estas informaciones (y otras sobre EEUU, aunque publicó sobre todo el mundo, pero éstas fueron el mayor motivo de la persecución), si Assange no hubiera sido un gurí australiano, con la ilusión de que Suecia e Inglaterra eran algo distintas al Imperio, si hubiese vivido las circunstancias personales de Edward Snowden, por ejemplo, el agente de la CIA quien reveló, entre otras informaciones, que la agencia accede a varias de las principales empresas de Internet, Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, Paltalk, YouTube, Skipe, AQL y Apple, entre otras, para llegar a datos de sus usuarios, hubiese hecho como éste, quien se fue directamente a China, a uno de sus cantones, desde donde los chinos lo enviaron a Rusia para la mayor seguridad de salvaguardarle la vida.

Assange, en otro acto de valentía, fue a Inglaterra esperando que ésta no lo extraditara a su aliada USA, pretendiendo neutralidad para la información, al punto de que cuando comprendió que terminaría ejecutado en EEUU, pidió asilo en la embajada de Ecuador, país de inestable “democracia”, “liberal”, donde gobernaba Rafael Correa, progresista que le concedió asilo, pero los ingleses nunca le libraron salvoconducto para salir de la embajada, Inglaterra violó los acuerdos internacionales una vez más y Assange debió permanecer recluido en la embajada ecuatoriana desde 2012 hasta abril de 2019.

Con el cambio de presidente en Ecuador, a principios de 2019, Assange es arrestado en la embajada por las fuerzas de seguridad británicas. Desde entonces ha sido enjaulado en Inglaterra. Estados Unidos solicita extradición por «piratería». Al momento, Julian Assange se está muriendo. Perdió casi nueve kilos desde el comienzo de su confinamiento. Apenas ha encontrado palabras para describir la inusitada barbarie a la que es sometido, marcada por un envejecimiento prematuro, como efecto colateral.

Las cartas en la manga de Assange
Muchas veces se dijo que en caso de ser apresado y extraditado Assange, Wikileaks tenía en la manga informaciones aún más importantes para dar a conocer, pero Wikileaks siempre tropezó con un enorme problema. Es una aplicación muy útil para hacer del mundo un lugar menos opaco, pero carece de la propiedad de los medios de distribución de la información que atesora.

En una primera etapa Assange eligió cinco medios para que publicaran sus primicias en forma exclusiva, The Guardian, The New York Times, Der Spiegel, Le Monde y El País. Como puede verse, el gurí no tenía ni idea de hegemonía mediática.

Les dio las más importantes informaciones a quienes no sólo no iban a publicarlas sino que iban a tergiversar burdamente unas pocas inocuas para publicar y Assange así lo denunció cuando empezó a descubrir el mundo de la prensa.

Por ejemplo, declaró que “Los periódicos nos han creado constantes problemas en el tratamiento de los documentos por su ‘pésima’ labor al decidir qué se puede publicar”, pero lo declaró en entrevista concedida a The Times, el mismo periódico que había criticado en varias ocasiones la revelación de documentos secretos en los términos más duros. De hecho, el diario de Rupert Murdoch hasta se había burlado de la solidaridad con Wikileaks expresada por varios periodistas y escritores de izquierda.

Confieso que nosotros no tenemos nada que reprobarle a esa “ingenuidad” o valentía táctica costosísima. Después de todo, nuestro Frente Amplio ha recibido más galardones de esos cinco diarios que de ningún otro y sabemos que cuando dicen “democracia plena” en el Times se refieren a un país donde la izquierda pasa por el gobierno sin asomarse siquiera al poder, a la izquierda sudamericana preferida por Vargas Llosa después de la de Chile, pero nosotros apenas les habíamos hecho cobrar las bolsas de nylon a “las grandes superficies” de supermercados, y eso tres meses antes de entregar el gobierno, porque en quince años, si les tocábamos cuatro pesos, con un par de whats upp entre ellos nos dejaban las góndolas sin siquiera papel higiénico, las rutas cortadas, el transporte interdepartamental en lock out patronal, las finanzas desabastecidas y los canales al aire haciendo ostensible el derribo que disimulaban sin dificultad, tal la concentración económico de los verdaderos dueños de esta “democracia plena”.

En cambio Assange les había puesto retenciones, les había expropiado información, los había desnudado ante el mundo informado, por ínfimo que fuese en aquellos años en “occidente”. No se la iban a perdonar.

Para una segunda tanda de exclusivas a difundir masivamente antes de colgarla en el sitio wiki, Assange afinó un poquito más la puntería. Esta vez en vez de apuntarse directamente a sí mismo, con “los cinco grandes de la prensa imperialista”, buscó algo más parecido a “medios alternativos” y éstos publicaron un poco pero tampoco suficiente. Assange no quedó satisfecho pero quedó, ya encerrado en la embajada, advertido de que no tenía otra manga donde guardar sus cartas, que la contrahegemonía radical debió haber sido su camino desde el inicio. Su aplicación era una excelente plataforma informativa pero no era un medio.

Diferente a Facebook, por ejemplo, que sí es un medio, además de plataforma, que produce y vende a sus usuarios y a sus contenidos, que interconecta a más de dos mil millones de personas que podrían acceder a dinero duro a través de cadena de bloques por la red, si a Zukerberg (el principal de Facebook) lo pasan del banquillo del Congreso de USA (donde lo sentaron, supuestamente por su “modelo de negocios”) al trato duro que le dieron a Assange y que le hubiesen dado a Snowden si lo tuviesen cerca.

A fines de los 80, Félix Guattari, en “El devenir de la subjetividad” predijo que el desarrollo del disco interactivo como redes sociales sería un factor democratizador. Todavía no existía Facebook. Zuckerberg, con sus tres añitos recién cumplidos, cursaba jardín de infantes. Internet no era otra cosa que un proyecto militar del imperialismo que su inventor miraba con recelo, como doctor Jekill a mister Hyde, si Jekill hubiese leído a Stevenson.

Zuckerberg creció (no muy alto pero bueno para los negocios y la tecnología), creó la aplicación del disco interactivo más democratizadora al día de hoy, la que le devuelve la imagen a miles de millones de personas cumpliendo así uno de los derechos humanos que La Enciclopedia prefiguró, acumuló unos setenta mil millones de dólares en ganancias de Facebook y, lógicamente, expuso la Internet a que los chinos crearan sus propias redes sociales, desarrollándolas «con características chinas» y controladas por ellos mismos (ya se sabe, mister Trump, que los chinos dedican su paciencia a «robar» transferencias tecnológicas).

Imagen siempre tuvimos todos, pero a las masas nadie se las devolvía individualizada. Hollywood en las películas de romanos los ridiculizó (a las masas, a los romanos y a todos los latinos, casi tanto como a los indios y a los rusos; todos éramos Dimitri). Netflix es el epígono del Hollywood posterior al mackarthismo. El derecho a la devolución de la imagen, a que alguien en la vida te diga lo que vio de vos, de tu propia, personal y singularísima imagen, que te lo diga en tu propio muro, un «me gusta», un comentario, empezó a universalizarse junto con la irrupción en política de miles de millones que antes no participaban. Zuckerberg jugaba en su jardín inocente y doctor Jekill ya no podía destruir a mister Hyde, porque ¿algo puede serle peor que dejar libre también ese espacio para que los chinos desarrollen su propia red en otros idiomas?

Entonces los congresistas yanquis sientan a Zuckerberg en el banquillo-silla con electrodos y le dan una devolución para que tenga. Zuckerberg cada vez se les parece más a Julian Assange y a Eduard Snowden. Estos le entregaron al mundo información discernida. Aquel saturó a la CIA de contrainformación (siguiendo la metáfora de Chesterton, Facebook es donde jamás se encuentra una aguja). No sé cuál de los tres les rompió más las bolas, pero sospecho que Zuckerberg. Entonces, ¿por qué no lo destruyen como a Assange?

Porque Zuckerberg sí tiene el dos de la muestra en la manga. Tiene un medio con dos mil millones de usuarios creadores y difusores de contenidos y un modelo de negocios que puede ir más allá de la venta de big data, de terminar comiéndose la mejor parte de la torta publicitaria, de colaborar con el Pentágono y recibir préstamos a interés negativo, porque puede dar acceso a miles de millones de personas a una criptomoneda con tecnología de cadena de bloques, dinero duro, que al principio Wall Street podría comprar y dominar imprimiendo, pero, a mediano plazo, le impediría planificar emisión.

El proyecto Libra, de Facebook, moneda encriptada, ataca al dólar, igualándolo virtualmente a cualquier otra divisa de canasta de monedas fiat y, ya mismo, es prestigio para las otras más de dos mil criptomonedas del mundo, empezando por el bitcoint y el petro.

El bitcoint prolifera, tiene altibajos en su cotización pero la tendencia general es ascendente; el petro es el motivo por el que Washington prohibió las criptomonedas: fue creada por Venezuela con respaldo en petróleo y está empezando a dar los primeros buenos resultados al gobierno de Maduro.

El dinero duro de la cadena de bloques, tanto como los metales, aunque intangible, impide la estafa Ponzi, una moneda de Facebook no tendría efecto Cantilon, sería el final de la flexibilización cuantitativa. A la larga, del dólar y del dinero fiat en general, que, en los hechos, ya es tan intangible como cualquier otro, por no existir papel suficiente para cubrir sus emisiones virtuales.

Por cierto, como dijo el economista yanqui premio nobel Paul Krugman, “el dólar es una divisa respaldada en las armas” (desde 1971, cuando dejó de respaldarse en oro).

Zukerberg no tiene armas salvo cuando se apoya en el Pentágono, pero el imperialismo siempre fue bastante más que sus estados gendarmes y, le guste o no a Brzezinsky, la multipolaridad es un hecho político global que se consolida contra el imperialismo, también en la economía.

A diferencia de la bipolaridad de la “guerra fría”, hoy nadie pretende el dominio de espectro total, excepto la USA residual de Trump y Biden. Zukerberg debe saber en qué mundo vive y cuántas opciones tiene. Con Zukerberg el congreso de USA tiene que negociar y con Venezuela también va a tener que volver a negociar.

 Circunstancias personales
Assange, por circunstancias personales, no conocía a su enemigo lo suficiente. Eso le jugó fatal, pero ¿acaso no fue esa insuficiencia la que están pagando muchas de las izquierdas nuestroamericanas que pasaron por el gobierno?

El único del ciclo progresista que hizo todo lo que había que hacer es Chávez. Sus circunstancias personales lo formaron militarmente en la Escuela de Las Américas. Conoció al enemigo por dentro. Supo que si lo tocaba se le vendría. Se preparó exactamente para que se le viniera.

Si el calendario electoral marcaba cinco o seis comicios para los siguientes veinte años, él planificó veinte, uno por año, democracia participativa constante y ganar al menos dieciocho de los veinte. Siempre la calle para el chavismo. Siempre doblegando o cuadruplicando en número las manifestaciones de los escuálidos. Contra la última intentona de golpe de 2019 movilizó dos millones en Caracas y dejando protección en todas las provincias. ¡Si Piñera, Duque o Moreno pudieran movilizar cien mil, cincuenta mil aunque más no fuera, TNU seguiría diciendo que el que no cae por su poder militar es el chavismo, pero podría decir con mayor convicción que a los de derecha los defiende el pueblo!

Por supuesto que a la revolución bolivariana también la defienden sus militares. Chávez cambió la doctrina de las fuerzas armadas, la hizo de guerra de todo el pueblo en resistencia al imperialismo, las fortaleció, perfeccionó, pertrechó y entrenó, a la vez que hacía lo mismo y más con las milicias populares, que ya alcanzan tres millones trescientos mil componentes. La Fuerza Armada Bolivariana es leal a la patria, a la constitución, al pueblo y a la revolución socialista. Lo ha demostrado en decenas de victorias comandadas por Chávez y por Maduro, pero es difícil traicionar rodeados por tres o cuatro millones de milicias populares como se han propuesto completar para 2020.

Seis millones de cajas CLAP. Los pocos recursos que evaden al criminal bloqueo de USA se distribuyen en prioridades y este año recuperaron la producción petrolera, que tiende a aumentar en 2020, pese al bloqueo. Solidaridad de todo el mundo multipolar, empezando por sus potencias, Rusia, China, India, Turquía e Irán. Si el yanqui invade militarmente, con o sin TIAR, entra pero no sale.

Todas estas previsiones no pudieron tomarse en otras circunstancias de gobiernos progresistas, así como Assange no pudo, por su historia de vida, entender a tiempo que su valentía tenía el más alto de los costos y se lo iban a cobrar. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance por salvarle la vida. Por el momento son pocos quienes se han pronunciado ante la desinformación, Oliver Stone y Roger Waters entre los más destacados

Para peor, el abogado de Assange es Garzón, el mismo de Correa, el que supo serlo convencido del Borbón. Es como llamar a la OEA para que te haga el escrutinio de las elecciones (va a terminar reconociendo que aun quitándole todos los votos de las actas con “irregularidades”, Evo ganó en primera vuelta, pero antes, tres semanas antes de culminado el informe, Almagro va a “adelantarlo” para pegar el grito de “¡Fraude!” y propiciar el golpe de estado).

Y hablando de Roma, Pepe, con un Almagro ya tenemos demasiado. ¿Qué le enseña Felipe González a Orsi? ¿Por qué no vamos directamente a aprender de Kissinger?

Por José Luis González Olascuaga
Periodista y escritor uruguayo

La ONDA digital Nº 935 (Síganos en Twitter y facebook)

POR MÁS INGRESE AQUÍ A LA PORTADA

 

Print Friendly, PDF & Email

...





LA ONDA Digital Revista Semanal Gratuita    |    De los editores: Las notas que llevan firma reflejan la opinion de sus autores    |    © Copyright Revista LA ONDA digital