¡No bajo nada!

La noche del 24, cuando ya la cosa perecía definida en nuestra contra, me dije que, racionalmente, era hora de bajar la bandera del Frente.

Pero: ¡no bajé nada!

Sin optimismo respecto a que los observados pudiesen cambiar las cosas, pero orgulloso de mi Frente, la dejé en donde estaba. Junto con el pañuelo del NO a la Reforma de Larrañaga.

No las he quitado y por un tiempo no las quitaré de mi ventana.

Sin ánimo de desafío pero con orgullo. ¡…”Somos duros…”! ya lo proclamó, por todos nosotros Alfredo cuando se nos venía encima la oscura noche de la Dictadura.

¡Si Señor! Lo somos. Mi banderita continuará en donde la colgué cuando el “Banderazo” junto con el pañuelito que le agregue cuando la Marcha.

Por lo menos, la conservaré hasta el cumpleaños del Frente el 5 de Febrero.

A menos que haya otra decisión. Me gustaría bajarla de conjunto. Bajarla para llevarla a otro Banderazo.
Pero, eso no lo dispongo yo. Ni siquiera lo estoy proponiendo porque, no soy nadie.
Simplemente…¡Me gustaría!

Ahora seguiré con la tarea autoimpuesta: tratar de definir nuestra identidad, ¡Nada de crisis de identidad, compañeros! Somos “la izquierda” en nuestro país.

Cierto, “La Izquierda” de ahora no es la que soñamos posible en el 71. El mundo cambió y es la realidad la que establece los límites.

Los límites de lo “posible en el presente” cuestión que no implica el abandono para siempre jamás de las utopías.

Si queremos “radicalizar” primero tendremos que ampliar la participación organizada de la gente. Soñar no cuesta nada. Lo que cuesta es construir las condiciones para hacer realidad el sueño.

Es recordar que somos “la unidad en la diversidad”. Unidos por un común rechazo al estado de cosas actual. A la distribución actual del Poder y la Riqueza y con el propósito común de modificarla.

Entonces: ¿Simplemente querer un cambio es “Ser de Izquierda”? Por supuesto que no.
La “Derecha” también quiere cambiar.

Ellos en la dirección de concentrar aún más el Poder y la Riqueza y nosotros justamente en dirección contraria.
Ambos con lo que podríamos llamar: “Una Dirección Estratégica” un rumbo finalista y una meta vinculada a lo posible en el momento.

Ellos, ahora, están preparando su ofensiva en contra de nuestros logros con la mentada “Ley de Urgente Consideración” para logra un gran avance en tanto se conserva la unidad y disciplina de esa Coalición Multicolor.

¡Bien saben todos que es una construcción endeble cuyo único cemento es derrotar al Frente y hacer retroceder las conquistas populares que este consagró.

¡Todos sentimos que hay un nuevo factor en la distribución del poder! El Gral. Manini no es, simplemente otro político. No es el Gral. Gestido…¡ni Seregni!. Es el Factor Militar que se hace presente en las crisis.

Y a no amolar con eso de “Crísis es Oportunida”.

Crisis, con en el Factor Militar presente es retroceso del Pueblo.

Avance del Corporativismo.

No creo que alguien pueda abrigar dudas respecto de lo que se nos viene.

El actual titular del Instituto Ceres lo declaró.

Quiero ser claro. ¡No lo reclamó…Lo proclamó!

Bajar el Deficit significa quitar dinero (poder adquisitivo) de la Plaza. ¡Que no le quitarán a los ricos sino a los asalariados y a los jubilados!

De rebote, al pequeño y mediano comercio que vive de lo que estos sectores consumen.

¡Ya lo verán! Si el asalariado no gana el bolichero no vende. Sus rosadas esperanzas de quedarse con un porcentaje mayor de la ganancia bruta porque creen que tendrán “alivio” en los impuestos no son otra cosa que sueños.

El “agujero negro” de las finanzas del Estado, según ellos, está en el sistema previsional.

Así lo ha dictaminado el FMI con carácter general y lo aplican disciplinadamente todos los gobiernos de derecha en el mundo.

Desde Macrón a Bolsonaro pese a quien pese y pase lo que pase.

En última instancia, para controlar las protestas de los afectados cuentan con el poder Policial-Militar.
La: ”ultima ratio” de los reyes.

“Por la Razón o la Fuerza” como reza el escudo de Chile. Algo que podríamos enunciardulcorar cambiando términos: o te convencen o te obligan.

O te engañan con el cuento de que te están “salvando” cuando, en realidad, lo único que están salvando es SU PODER Y SU RIQUEZA a tus costas.

O te hacen tragar la medicina a palos. Volviendo a la realidad, a ésta realidad que tenemos por delante. Los propósitos son muy claros: Salvar al Sistema descargando la crisis sobre asalariados y jubilados.

Y terminar con el patrimonio industrial y comercial del Estado.

Para la Derecha el mejor Estado es aquel que únicamente funciona dictando la Ley y castigando a los que la infrinjan. Siempre, claro está, que no sean ellos mismos, por supuesto.

Al decir de Bertold Brech: asaltar un banco es un pequeño delito, comparado con el gran delito de fundar un banco. Por supuesto, pretenden “reformar” el sistema previsional aumentando los años para el retiro tanto en la Edad, cuanto en los años aportados.

 Favorecerán a las AFAPS. Pero no tocaran la caja militar.

Las alianzas tienen precio y las medidas antipopulares requieren una “Última Ratio” conforme y dispuesta. También verán de qué manera rebajan el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones. Lo uno apareja lo otro. Si el Índice Medio de Salarios es menor, menor será el ajuste jubilatorio. Con un agravante: Los jubilados “Ajustamos” en Enero para todo el año. Si luego viene una devaluación y una suba generalizada de precios pasaremos por penurias y angustias.

Otro “objetivo” es la Enseñanza.
La Escuela Vareliana que forma “ciudadanos” preparados para pensar con su cabeza y que, según ellos, debería formar corderitos dóciles. La Enseñanza Secundaria que nunca pudo reconstruirse luego de la devastación de la Dictadura y que no tendrá enseñantes plenamente dedicados porque paga muy poco.

Todo grupo laboral que gane poco durante mucho tiempo tiene, necesariamente, que bajar el nivel. No porque sus integrantes sean peores sino porque pasará a ser “segundo ingreso”.

Y la Universidad a la que se puede someter a una penuria económica que la vaya desgastando. ¡Para qué la enseñanza gratuita y pública se ya existe la enseñanza paga, privada y excluyente.

Durante años enseñé estúpidamente que los egipcios no habían encontrado la forma de salirse de los jeroglíificos, sin tener en cuenta que habían convivido siglos con los griegos que habían resuelto el problema.

No es que “no podían” sino que “ no querían”. La Educación que Varela nos enseñó que era un derecho y una obligación del Estado, en realidad, es un instrumento de diferenciación social.

El saber “empareja” tiende a igualar. leer iguala. La ignorancia separa al que puede costearse el aprendizaje de aquel que sólo está para trabajar al servicio de otros. En fin, esto se viene poniendo pesimista y es demasiado largo. Resumiendo ¡Atacaran aquello que más nos duele!

No es un problema de cuán radicales podamos ser, es un problema más sencillo. Somos la izquierda en nuestro país,! porque ellos son la Derecha.

La Derecha que reconquistó el Gobierno y para ajustar las cosas a su convaeniencia.

Y deberemos luchar. No luchar para cumplir con un imperativo ético que nos impone luchar “por el Honor” sino como un grupo organizado que se propone luchar para vencer.

En todo enfrentamiento hay que considerar etapas y espacios. Quien ataca lo hace con todo impulso y tratando de arrasar desde la periferia hacia el centro.

Todo el que defiende debe resistir a sabiendas que habrá retrocesos y que ellos no implicarán que “todo esté perdido”.
La lucha siempre la deciden los restos. Terminará vencedor aquel que tenga más “resto”.

Quien sepa acumular luchando en tanto desgasta al otro de manera tal que, en su momento, la correlación de fuerzas se defina a su favor.

Así que, compañeros, lo primero es reagrupar y no perder impulso.
Me parece magnífico que el 16 recordemos a Seregni y que muchos compañeros de la dirección hayan decidido volver a las bases.

Si hoy fui y se reunieron 30 militantes, no debo considerar si eran pocos o muchos. Mi obligación es informar, escuchar y proponer que, la semana próxima, cuando otro compañero venga, se reúna con 50 o 60.

Para examinar las cosas, balancear lo bueno que se hizo y lo maloa que no debemos repetir. Y y consagrar la política CON las Bases y acumulando fuerzas PARA TODO EL FRENTE.

No es hora, ni de cobrar cuentas, ni de arrimarle brasas al asadito particular. Seguro que mucho se hizo mal y habrá que corregirlo, pero la corrección comienza teniendo en cuenta al Frente Movimiento.

Sin el Frente Movimiento los grupos del mismo pesarán poco.

Por Eduardo Plantero
08/12/2019

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