La ONDA digital en Instagram la Onda digital esta en Facebook Analisis Politico
Volver al Inicio de la ONDA digital

Los acuerdos de Munich

Share Button

En la segunda quincena de setiembre de 1938, en tres reuniones auspiciadas por Mussolini, en las cuales Hitler se mostró alternativamente intransigente y conciliador, los representantes supremos de Gran Bretaña, el medroso Neville Chamberlain y el renuente Edouard Daladier, Premier de Francia, acordaron convalidar lo hecho por Hitler y concederle los Sudetes.

Una región Checa lindera con Alemania y en la cual habitaba una importante minoría germano parlante.

De “mediador” en esos encuentros actuó Mussolini que aún no había firmado con Alemania lo que luego se llamó “Pacto de Acero”, pero cuyas afinidades con Hitler eran notorias.

Diríamos que eran…”ideológicamente familiares”.

Le correspondió ceder a Chamberlain.  “El Hombre de la valija”, por el portafolios del cual, a su regreso, extrajo el texto firmado para proclamar que allí estaba la Paz.

Fue quien presionó a Daladier, que no creía en las promesas de Hitler, pero no podía enfrentarlo sin los británicos.

El Premier francés partió hacia Munich dejando tras él un avispero de protestas y regresó aclamado. Resignado pero lúcido exclamó: -“Ah, les cons”. Es decir, los idiotas que lo aclamaban creyendo que con el Acuerdo se habían frenado las ambiciones y reclamos de Hitler.

Estamos en noviembre, en unos días tendremos la segunda y definitiva instancia electoral y se supone que todos, absolutamente todos, los “oficialistas” y los partidarios de la “Coalición Multicolor” (o Bolsa de Gatos) deberíamos estar preocupados únicamente en conseguir votos para los nuestros.

Se dirán: -“¿A santo qué, Platero se acuerda de Munich ahora”?

A santo, compañeros, que no creo en las tranquilizadoras palabras del Candidato y de sus socios respecto de que no tocarán la Agenda de Derechos.

Con una pasividad para mi inexplicable, luego de las declaraciones del Diputado electo por Cabildo Abierto respecto a la Ley del Aborto, únicamente ha habido declaraciones de nuestra parte.

¡Vaya! Asesinan a una mujer y el repudio al femicidio es automático y provoca reacciones y manifestaciones de los colectivos femeninos.

¡Actitud que comparto!  Por eso mismo, ¡estoy sorprendido de la tranquilidad con la cual hemos escuchado las barbaridades del Diputado electo!

Así que: “si te gustó, bancátelo”.

¡Por los cuernos de la Luna! ¿No son indignantes?

Creo que son el fruto, justamente, de una mentalidad diametralmente diferente a la mía. La mentalidad del más profundo fascismo.

Dios, Patria y Familia.

¿La mujer? Algunas “putas” para divertirse. ¡Y qué se cuiden!

Las otras: ”Santas Madres de Familia”,  de quienes, ni siquiera puede pensarse en que el acto de engendrar les haya sido placentero.

Sometidas “Dueñas de Casa, modestas, laboriosas. Dominadas y educadoras de los hijos en los “valores tradicionales”.

¡Pobre Delmira, aún hoy hay quienes la tildarían de puta y libertina! Y justificarían tu trágico final con aquello de: “Se lo buscó”

Hay veces en que uno se toma a risa este tipo de manifestaciones creyéndolas el producto de una mentalidad limitada.

¡Nada de eso!

Son tanto o más inteligentes que nosotros, no son ni zonzos, ni delirantes…¡parten de un basamento ideológico diferente!

¿No les provoca un lejano recuerdo esto de Dios, Patria y Tradición?

Estuvo muy de moda en algunos personajes conspicuos de la Dictadura.

¡Entre ellos, el mismo Domingo Bordaberry!

Alfonso Lessa, hace años, realizó una serie de reportajes a los más notorios personajes de la Dictadura, entre ellos, de manera absolutamente respetuosa de la objetividad del comunicador, reporteó a Bordaberry.

Que dio su versión y en el final formuló una serie de consideraciones acerca del desorden que había traído al mundo la Revolución que había puesto en cuestión la existencia de un “Orden Natural”.

Perfecto en la medida que era obra de Dios mismo.

Creo que ingenuamente Lessa le pregunta si se estaba refiriendo a la Revolución Rusa. Ese monstruo creado por los bolcheviques.

La respuesta fue inmediata, seca y clara: -“No, dijo…

¡la Francesa!

La divergencia entre nuestra línea de pensamiento, que podrá ser más o menos radical, pero se fundamenta en la confianza en la Razón y esta otra que se asoma en el horizonte nuevamente está en que ellos parten de negarla y colocan por encima de todo a la Divinidad.

Cualquiera sea. El Dios cristiano en sus múltiples variantes. Ala, para los musulmanes. Brahama para quienes lo colocan en la cima.

Por encima de nuestra Razón que debe limitarse a conocer, interpretar y acatar ese orden perfecto pre creado por la suprema divinidad.

¡Vamos! Esto es viejo. ¿Qué otra cosa es la “Alegoría de la Caverna” de Platón?

 Proyectada en los fondos de ella,  Platón nos indica que nuestros sentidos únicamente ven y conocen “la Sombra” de lo Perfecto.

Nuestros Sentidos ven esas “sombras” (una especie de power point platoniano) y nuestra Razón debe guiarnos en la imitación de esa Perfección.

Hace más de dos mil años coexisten dialécticamente ambas concepciones: el Platonismo y el Racionalismo que despuntaba en Grecia con Demócrito.

Yo no creo en las promesas de que nada se tocará de la Agenda de Derechos, como no creo que no nos rebajarán el Salario Real.

No creo por más que lo firmen en vagos compromisos. No creo por más que dentro del Acuerdo Multicolor haya quien defienda a la Razón.

No creo porque, si yo prometiese no pensar y luchar por lo que creo, estaría mintiendo.

Yo creo en la Razón.

En la capacidad de los seres humanos para organizarse social y políticamente de acuerdo a principios racionales.

En que una cosa es Justicia y otra Caridad.

En que todos los hombres somos iguales y tenemos los mismos derechos.

En que, nosotros, hijos o nietos de quienes bajaron de los barcos, no somos una Raza que debe combatir el “Vacío Demográfico” convirtiendo a las mujeres en “paridoras de uruguayos”.

Cerrando el paso a otros seres humanos que, como nuestros ancestros, vinieron al país en busca de oportunidades.

Ellos creen en “El Orden Natural”.

Inviolable. Inmodificable. ¡Indiscutido!

Desde nuestra perspectiva, sobre todo después de la experiencia del terrible y vacío “Año de la Orientalidad”. Todo este asunto de conservar nuestra “pureza oriental” nos suena a siniestra paparrucha.

Pero, hay quien cree en dicha siniestra y vacía paparrucha.

Algunos lo manifiestan porque ya se creen en el Poder. Otros callan y esperan.

Como Hitler se mostró satisfecho con la concesión de los Sudetes y prometió no tener más ambiciones territoriales.

No estoy acusando a nadie, pero sí: ¡Estoy desconfiando de unos cuantos!

El aborto fue tema de discusión a comienzos de siglo, cuando lo que estaba en cuestión, precisamente, era la mujer.

Si en sí misma, como persona, tenía derechos. Los mismos derechos de los hombres y especialmente a que se respetase SU DERECHO a disponer de SU CUERPO,

En la democrática Constitución de 1917 se consagró ese derecho.

En la fascistoide Constitución del 34, pergeñada para legalizar el Golpe de Estado de Terra y asegurar el control de poder por parte de Riveristas y Herreristas, se quitaron derechos.

Entre ellos, aquel que otorgaba a la mujer libertad para disponer de su cuerpo.

¡Si te gustó, bancátelo!

¿Entienden en la disyuntiva en la cual nos encontramos?

Me quedo por aquí.

Una última reflexión valiéndome de la frase hecha: “Triunfa quien lucha, no quien gime”
_

Por Eduardo Plantero
10/11/2019

La ONDA digital Nº 929 (Síganos en Twitter y facebook)

Print Friendly, PDF & Email

...





LA ONDA Digital Revista Semanal Gratuita    |    De los editores: Las notas que llevan firma reflejan la opinion de sus autores    |    © Copyright Revista LA ONDA digital