¡L´autodeterminació no és delicte!

Esta fue la consigna principal en la manifestación de ayer sábado 17 de febrero de 2019, que congregó más de 500.000 personas en la capital catalana. Manifestación pacífica como todas las que organizan los independentistas y republicanos catalanes. En ninguna nada de violencia.

Decíamos el 19 de enero de 2018: “Las fuerzas de la reacción van a tratar de impedir la desintegración española. Van a seguir usando los estrados judiciales para reprimir y perseguir a los independentistas catalanes, con delitos inventados. (…) La lucha y la protesta pacífica son consideradas instigaciones al odio por las autoridades judiciales españolas. Violan el derecho elemental de todo detenido de saber por qué razón es detenido.”

Por la precisión conceptual quiero compartir el artículo del catedrático emérito de Antropología, miembro del colectivo Asamblea de Andalucía, Isidoro Moreno, publicado en Rebelión del día 14 de febrero de 2019.

El derecho a la autodeterminación es un derecho humano
“Ha comenzado el proceso contra el procés. Aunque formalmente se enjuicie a 12 líderes de partidos catalanes y de asociaciones de la sociedad civil (9 de los cuales llevan más de un año en prisión “preventiva”), en realidad se trata de un proceso contra el ejercicio democrático y pacífico de un Derecho Humano reconocido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966 (ratificado por el Reino de España el 27.07.1977) y en reiteradas resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas.

El punto 1 del artículo 1º de dicho Pacto dice: “Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho, establecen libremente su condición política y proveen a su desarrollo económico, social y cultural”. Y en el punto 3 del mismo artículo se señala: “Todos los estados promoverán el ejercicio del derecho de libre determinación y respetarán este derecho de conformidad con las disposiciones de la Carta de Naciones Unidas.”

Lo anterior obliga a todos los estados. Si el Tribunal Supremo, que es una alta institución del Estado español, no actúa conforme a ello, está poniendo, a sabiendas, al Reino de España fuera de la legalidad internacional, porque estas normas están por encima de las constituciones y legalidades de los estados. Para actuar conforme a derecho, lo que tendrían que hacer los magistrados del Supremo es obligar a que la Constitución Española del 78 sea urgentemente reformada conforme a lo establecido en estos pactos y resoluciones. A menos que se afirme que Catalunya no es un pueblo, lo que sí es, sean cualesquiera los parámetros que se utilicen.

La cuestión a dilucidar debería ser cuáles y cómo se establecen las condiciones necesarias para que ese derecho pueda ser ejercido con todas las garantías por el pueblo catalán y cuáles serían las opciones a presentar en el correspondiente referéndum. Pero este es un tema (o un problema, si se quiere) político y no judicial. Pienso que, frente a tanta contaminación “informativa”, lo anterior es clave para poder situarse adecuadamente no ante “el problema catalán”, como muchos dicen, sino ante el problema constitucional de España como Estado que debe ajustar su marco legal a los derechos humanos colectivos reconocidos por Naciones Unidas y por ella misma ratificados.

Mucho me temo que ni la Fiscalía, que pide condenas de 25 años por “rebelión”, ni la Abogacía del Estado, que las “reduce” a 12 años por “sedición, ni la acusación popular, que representa Vox (¡qué burla!), que las agranda a ¡75 años!, ni el propio Tribunal vayan a tener en cuenta que, en contra  de lo que se afirma repetidamente, si hay algo que está por encima de la Constitución (de las constituciones de todos los estados): los pactos internacionales y los derechos humanos, tanto individuales como colectivos, reconocidos por Naciones Unidas.”

¡Qué justas las consignas del sábado!

  • ¡La autodeterminación no es un delito!
  • ¡Libertad para los presos políticos!
  • ¡España no es una democracia!

El 28 de abril de 2019 hay elecciones en España con presos políticos. Presos por defender sus ideas pacíficamente.

¿La comunidad internacional no va a decir nada?

¿La Unión Europea va a permitir elecciones con presos políticos?

Nos vemos la semana que viene.

Por el Prof. Gonzalo Alsina

La ONDA digital Nº 894 (Síganos en Twitter y facebook) 

(Síganos en TwitterFacebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA

Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.

Más del Autor: