Argentina: Tiempos de vértigo y angustia

La Argentina está ofreciendo un escenario donde los hechos, con una velocidad de vértigo, cambian radicalmente haciendo que de pronto se transite al borde de un insalvable precipicio, y súbitamente, el camino aparente proyectar algunas luces de esperanza.

Macri estaba atravesando el peor momento de su presidencia. (1) Una desgastante transición entre la primera etapa de su programa económico gradualista y una segunda fase que aún no terminaba de cristalizarse. Un proceso que se inició con la corrida cambiaria hace casi dos meses, se formalizó con el pedido de ayuda al FMI y que tuvo estas semanas su pico de histeria con un mercado definitivamente autónomo de las decisiones oficiales, que no reaccionó ni siquiera con el anuncio de que se destinarían US$7500 millones para calmar el terremoto.

Macri parecía seguir apegado a uno de sus principios básicos, que marca que los cambios solo se efectúan cuando hay evidencia de que los costos son insostenibles. La realidad le volvió a manejar los tiempos y terminó apurando la salida del presidente del Banco Central, que había firmado la carta de intención con el FMI un par de semanas atrás, en la que se incluía un compromiso de mantener la independencia de la autoridad monetaria.
Hacia el fin de la semana en el Gobierno se impuso la idea de que había que aprovechar la oportunidad que ofrecía el acuerdo con el Fondo para relanzar el gabinete económico. Con ese espíritu, el viernes, el Gobierno activó las salidas de dos ministros, buscando potenciar una agenda productiva y no quedar presa sólo de la lógica de la reducción del déficit fiscal.

Macri no instrumentó aún una modificación de la estructura del Gabinete, como reclama un sector de sus socios en la coalición Cambiemos y de algunos componentes del Pro, su propio partido. Solo disolvió el Ministerio de Finanzas. Mientras tanto aparenta seguir inconmoviblemente el trío (sujeto de críticas abiertas o silenciosas), de la Jefatura de Gabinete como eje de poder: Marcos Peña, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui.

Con esta parcial reformulación del equipo económico, el Gobierno apostaba a que a partir de las próximas semanas se pudiera revertir el cuadro financiero adverso y pueda finalmente iniciar la nueva etapa. En realidad podría ser más que una apuesta, su última carta.

Ante la aprobación por parte del directorio del FMI del acuerdo con la Argentina. el Gobierno estaría confiando en un ordenamiento natural de los mercados, otro de los compromisos asumidos ante el Fondo. Si el mercado no responde, la larga transición habrá fracasado y Macri debería apelar a una reforma más profunda, de desconocidas características.

Si el esperanzado pronóstico del Gobierno se impone y la moneda se estabiliza, se habría cerrado la fase financiera de la crisis. Restaría entonces la enorme tarea de la recomposición de la economía real, completamente alterada por la corrida.

En este camino, ya se enfrentan algunas disyuntivas, difíciles de resolver:

Tarifas de servicios esenciales: qué hacer para compensar la nueva desactualización producto de la enorme y abrupta devaluación . ¿Otra suba o más subsidios? Entre la ira social y la reprobación del Fondo, el nuevo ministro de Energía no tendrá buenas opciones.

Empresarios: ¿hasta dónde remarcarán? El empresario desea, con lógica razonable, tener utilidades, o al menos no perder en su actividad. Ante las consecuencias del abrupto salto devaluatorio y de la inflación, el Gobierno podría confiar solo en que el mercado también los condicione y la baja del consumo termine por moderar los precios.

Salarios: por su parte, los ministros de Trabajo y de Desarrollo social comparten el diagnóstico de que habrá más conflictividad en los próximos meses. En el primer caso, qué hacer con los gremios, qué ofrecer como pauta de convenios, con una inflación del 27% estimada conservadoramente .

Movimientos sociales: el Gobierno debió contemplar cómo las aparentemente amistosas organizaciones con quienes se reunían para negociar planes sociales, acababan de lanzar un partido político abiertamente opositor.
Lejos quedó la ilusión de una convivencia amigable con gremios y movimientos, el Gobierno transita ahora un duro período de gestión de la crisis.

Dilemas poíticos
Para la oposición: Los partidos peronistas en sus diversas vertientes se plantean: hasta dónde les conviene ayudar a Macri sin deteriorarse con sus bases, o hasta dónde les conviene enfrentarlo sin pasarle votos a Cristina Kirchner.
Para el oficialismo: la duda gira en torno a qué espera la sociedad de ellos. Algunos piden que ordenen la economía, que cumplan con lo prometido con el FMI , que ajusten el tipo de cambio y que bajen las tasas de interés. Otros sostienen que nada de eso sirve si el mercado empieza a tener la sensación de que pierden la elección por cumplir con esas pautas.

Mientras tanto, …

– En el documento presentado al FMI, por primera vez el Gobierno admite una inflación de entre 27% y 34% para este año, largamente superior a la del año pasado.

– El nuevo valor del dólar trasladado a precios tiene dos aristas: la preventiva y la real. Quienes tienen pequeños comercios, remarcan. Los productos o insumos importados subirán: por ejemplo, el precio de los autos. Y otros aumentan por expectativa.

– Con este panorama, la economía tiende a la recesión.

– Es esperable un escenario de mayor conflictividad.

– Por otra parte: consecuencia de la devaluación, muchas industrias recuperaron competitividad y pudieron aumentar la producción, generando en consecuencia trabajo y subsecuentemente mayor capacidad de consumo. (2)

El supermiércoles: (3)
En un mismo día dos noticias que llevaron alivio entre tantas tribulaciones:

– El directorio del FMI aprobó definitivamente el acuerdo con la Argentina, cosa que se descontaba pero, dadas las circunstancias, hasta que no estuviera firmado no había seguridad que se consumara;

– La consultora Morgan Stanley anunció la reclasificación del país a la categoría de emergente, abandonando el ostracismo financiero que significa ser un país de frontera. Después de nueve años, la Argentina consiguió el ansiado ascenso, y lo puso a la par de economías como China, Brasil, Colombia o Rusia, una decisión que, se prevé, alentará la llegada de capitales, la inversión y le aportará combustible a la economía.

La decisión aportó una nueva señal de confianza hacia la Argentina, y llegó acompañada de un claro respaldo al proceso de reformas encarado por el gobierno de Mauricio Macri, y a su estrategia de reinsertar al país en el mundo para apuntalar la inversión extranjera. Y llevó al país al mismo escalón que el resto de las principales economías de América latina, Brasil , Colombia y México, donde también ya estaban Uruguay, Chile y Perú.

La recategorización era una «una validación de las importantes reformas macroeconómicas positivas que la Argentina ha promulgado en los últimos años», y respaldó la visión de largo plazo que prevaleció en la decisión de MSCI a pesar de la volatilidad financiera.

No obstante el salto a la categoría de mercado emergente llegó con una advertencia sobre la ocurrencia de posibles cambios de política que podría forzar otra eventual corrida cambiaria: «A la luz de los eventos más recientes que afectan la situación cambiaria del país, MSCI también aclara que revisaría su decisión de reclasificación si las autoridades argentinas introdujeran cualquier tipo de restricciones de acceso al mercado, como el control de capitales o de divisas”.(4)

Apenas ayer…
Pareciera historia muy antigua, pero es reciente: se han dado a conocer los datos del crecimiento de la economía del 1er. Trimestre 2018, que arrojan un incremento de 3,6% interanual. En aquellos meses el Gobierno había estimado un crecimiento para 2018 del 3,5%. El vendadal ocurrido determinó que el pronóstico oficial actual ronde el 1% y que los próximos dos trimestres serán recesivos.

Referencias del diario LA NACION de Buenos Aires: Junio de 2018. (1) día 17; (2) día 14; (3) día 20; (4) día 21.

 

Por Pablo Broder
Economista argentino

La ONDA digital Nº 856 (Síganos en Twitter y facebook)

AQUÍ LAONDADIGITAL TV. 

(Síganos en TwitterFacebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA

Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.

Más del Autor: