8 de Marzo | Las mariposas vuelan otra vez

Se acerca el 8 de marzo, el Día de la Mujer Trabajadora (todas las mujeres son mujeres trabajadoras) y nada mejor que sumarnos a la justa causa de la No Violencia de Género desde la reseña del libro En el tiempo de las mariposas, de Julia Alvarez. Allí se cuenta la vida y muerte de las hermanas Mirabal, “las mariposas”, porque, en su memoria, desde el 17 de setiembre de 1999 por resolución de la ONU, se conmemora el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer (el Día de la No Violencia de Género). En nuestro país, la hija de Minerva Mirabal y Manuel Aurelio “Manolo” Tabarez, Minou Tavárez Mirabal, fue la única oradora del Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe que se realizó el 25 de noviembre del año pasado, lo que nos dio la oportunidad de conocer de qué manera tiene continuidad la lucha por los derechos de las mujeres, desde aquel pasado donde tres mujeres con distintas personalidades se jugaron la vida contra toda forma de despotismo, incluida la violencia política, social, económica y de género, hasta este presente donde los femicidios y las desigualdades de género —y de clase— pautan el devenir de nuestros días.

Hijas del viento.-
Las hermanas Mirabal nacieron en torno a la granja que su padre fue levantando con esfuerzo y trabajo, hasta llegar a ser propietario de una cantidad respetable de hectáreas, con un grupo de trabajadores rurales a su cuenta, y un almacén de ramos generales que lo ubicó, a mitad de la dictadura de Trujillo, en una posición social de la media para arriba, casi rico para el empobrecido país de aquel entonces, pero al principio habían vivido con grandes carencias. Es en ese medio, y en esa circunstancia, que las hermanas Mirabal, una vez que salen del cascarón paternal y empiezan a conocer mundo, tomarán contacto con la dura realidad de la sociedad dominicana y de las particularidades del régimen de gobierno de facto. El desarrollo de la toma de conciencia de las hermanas Mirabal, cada una desde su propio costado, es lo que la escritora norteamericana pero de ascendencia dominicana Julia Alvarez nos cuenta en este libro.

La infancia terminará para Minerva Mirabal, la más decidida y revolucionaria de las cuatro, cuando se enterará de la afición machista del dictador Leónidas Trujillo por la que invoca el “derecho de pernada” para desflorar vírgenes con total impunidad e impudicia. Pero esta constatación va acompañada del conocimiento de la crisis que vive el país, la situación de miseria y las grandes desigualdades de todo tipo que se dan en la isla caribeña, que la llevarán a formar el Movimiento 14 de Junio para intentar derrocar a la tiranía. Logra estudiar en la universidad, cosa que estaba vedada para las mujeres, pero aunque llega a recibirse el dictador le prohibirá ejercer, como forma de castigo por su rebeldía. En la parte central de la novela se detallará de qué manera Minerva no da el brazo a torcer y no se humillará ante Trujillo, acción que le costará, en definitiva, su muerte y las de sus hermanas.

Patria Mercedes Mirabal llegará a la lucha contra la dictadura desde la iglesia, debido al compromiso cristiano de la opción preferencial por los pobres y que está expresada, con contundencia, en las palabras que vienen homologadas desde el Concilio Vaticano II: “El Episcopado Latinoamericano no puede quedar indiferente ante las tremendas injusticias sociales existentes en América Latina, que mantiene a la mayoría de nuestros pueblos en una dolorosa pobreza cercana en muchísimos casos a la inhumana miseria. Un sordo clamor brota de millones de hombres, pidiendo a sus pastores una liberación que no les llega de ninguna parte”, y por ello se forma la Acción Clero-Cultural que finalmente se une al movimiento contra la dictadura.

María Teresa Mirabal, que es la más feminista de todas, ya que ve en las infidelidades masculinas (empezando por la del padre) una grave injusticia y un atropello a la condición femenina —donde predominan la resignación, el sometimiento y la desigualdad—, finalmente descubre el amor y junto al amor la revolución, todo junto en el mismo hombre, y por eso empieza a participar activamente en la organización de ese movimiento, en el acopio de armas y en la preparación de la insurrección a la que no llegarán porque será detenida junto a Minerva y recluida en la cárcel La Victoria, sometida, como todas las “políticas”, a un régimen de torturas y violaciones, y que se las liberará gracias a la presión internacional después de siete meses de prisión en una celda de veinte por veinticinco pasos, medidos uno a uno, junto a una veintena de presas comunes: asesinas, prostitutas, ladronas.

Los maridos de ellas, salvo el de Patria —que se mantiene al margen— también serán detenidos, y el padre de las hermanas Mirabal será el primero en ser preso, debido al desaire que le hace Minerva al dictador en plena fiesta por el Descubrimiento, y tras su prisión y un infarto no atendido en la cárcel quedará casi ido y luego morirá, perdiendo la familia todas las prerrogativas que habían tenido hasta el momento.

Bélgica Adele Mirabal, Dedé, la cuarta hermana será la única sobreviviente y la que contará la historia de “las mariposas” como se las conoce, y se preguntará, insistentemente, por qué razón ella ha sobrevivido. Y la conclusión parece ser que es por el miedo, el miedo a la muerte o, peor, a la prisión, a la tortura y todo lo demás. Pero también, comprenderemos que es, justamente, para que podamos saber de esta trágica historia contada no desde la historia sino desde la literatura, aunque basada, por supuesto, en los hechos reales. Como telón de fondo, por la cercanía física, la gesta de Fidel Castro y el Ejército Rebelde muestran el camino a recorrer ante una de las dictaduras más terribles que se sucedieron en el siglo pasado.

Habrá también, en la novela, caracterizaciones precisas sobre el tirano y sobre algunos miembros del SIM (Servicio de Inteligencia Militar, el cuerpo represivo por excelencia). Pero lo fundamental es que esta novela está escrita con sencillez, alternando las voces de las hermanas, y con un sentido muy humano que la hace destacable. Y por supuesto, al terminar el libro sentimos, y vemos, como las mariposas vuelan otra vez sobre el mundo y sobre esta tierra latinoamericana en donde las mujeres de hoy alzan la voz y se rebelan por las graves injusticias a que las somete esta sociedad capitalista, machista y patriarcal.

(Existe una edición en español de este libro, premio Konek 1994, En el tiempo de las mariposas, por la editorial Atlántida, Buenos Aires, 1995.)

 

Por Sergio Schvarz
Escritor, poeta, y ensayos breves.

 

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