A la sombra del Presidente

El Senador Luis A. Lacalle, tiene todo para ser feliz, salvo el poder, que le es esquivo, si bien, en términos uruguayos, tiene mucho tiempo aun para lograr su máximo objetivo: el sillón presidencial, con sus atributos.

Se para, expande su tórax, ensaya poses para  luego hablar y gesticular como un connotado prócer liliputiense. Pero siempre lo hace a la sombra del Presidente y de manera pobre y tardía.

El día que el Presidente dio un pormenorizado informe al país, fue el día que él eligió para dar un informe pormenorizado de deseos y aspiraciones diversas. Todo regado con poses estudiadas, luego una ausencia de sinceridad y asimismo de propuestas serias, bien articuladas y posibles, a todas luces pasmosa.

El Partido Nacional
Una vez perdida la elección, esa misma noche, oyendo las voces del Olimpo, ya se lanzó su candidatura para la elección nacional del 2019.

Hector-Valle-En cambio, el Senador Jorge Larrañaga, para empezar, es auténtico. Su rostro lo manifiesta. Lo dice su silencio duro, que muestra a un ser falible como todos, pero que se apoya en una dignidad ganada a guapeza, no de golpes sino por ir de frente en la vida, a cara descubierta y, ciertamente, en la política. Luego, como adversario grande y digno, se le saluda y respeta.

Son los rostros de Jano del Partido Nacional. Del lenguaje entre ellos, o de su ausencia, dependerá el poder salir de esa zona de confort peligroso que les da el ser oposición al no pisar el barro de quien cotidianamente y hasta el 1 de marzo de 2020 tendrá el poder conferido por el soberano.

La oposición: debe y haber
Las pequeñas y endebles victorias pírricas de la oposición se logran al costo de sumir a la sociedad en un estado de conmoción, dado la violencia y permanencia en el tiempo de sus diatribas selectivamente expuestas por los medios de comunicación afines. Tengan las mismas asidero, o no, o simplemente medias verdades o, como suele llamarse hoy a las mentiras, postverdades.

Al mismo tiempo, la realidad que la comunidad vive, que no será holgada pero es concreta, acorde y sostenida en el tiempo. Lo que no es poco, dado el contexto geopolítico, hundido en el marasmo del juego financiero y de las dudas que se generan desde Washington, pero también desde Europa, que no sabe encontrar el camino para ser ella misma.

Callan así, los portavoces de la oposición cerril – por calculadores del daño que quieren infligir al partido de gobierno – sobre el contexto regional e internacional que se vive, y que es, a ojos vista tan malo como incierto su futuro.

Callan, también, o la menosprecian, de las dos excelentes y estratégicas giras que  el Poder Ejecutivo ha llevado adelante, mientras no pierde de vista la posibilidad de  una tercera, quizá aun más enfocada en países asiáticos.

Lo  que es indudable,es que a la oposición, le cabe, sin duda alguna, tanto el marcar errores o desvíos, bien como presentar propuestas en busca de soluciones plausibles. Convengamos que lo arriba expuesto, entonces, es harina de otro costal.

Atención que no estamos diciendo que todo sea color de rosas, ni del pasado, ni del presente.Veamos, sino.

El presidente y su gestión de gobierno
El Presidente, junto a su equipo de gobierno, léase la OPP, se ha hecho cargo y está enmendando los gruesos errores y omisiones de la Administración anterior, así como también encara con igual talante la actual gestión, subrayamos mientras busca navegar con bien en este mar de los Sargazos.

Inseguridad y educación
Luego del destrozo social, educativo, económico y financiero que nos legó la dictadura cívico-militar, en tanto nunca debemos olvidar que, en buen romance los segundos fueron la fuerza bruta y operativo que creó. o le crearon, el marco dentro del cual operaron a piacere connotados figurones civiles que casi destrozan las finanzas públicas como privadas, con endeudamientos tan elevados como faltos del menor criterio crediticio.

Además, atentaron contra la estructura del Estado, dejando muy mal paradas a sus empresas que hoy, algunas de ellas están bajo la lupa, sino de los que las dirigieron entonces, por lo menos de aquellos sectores político-partidarios que en su tiempo estuvieron lejos de ser administradores óptimos…

En ese marco, en ese tiempo social que hace eclosión a mediados de los sesenta y transcurre hasta nuestros días, no hay registro alguno de que tomaran a la Educación, ni a la Seguridad, desde todos sus ángulos, como las mayores prioridades a atacar.

Y quizá no se hizo, no sólo por lo ideológico sino por el cortoplacismo que lleva a que todo quede supeditado a cálculos electorales.

Y ahora sufrimos de las patologías de una sociedad estructuralmente enferma.

Vale decir que el Frente Amplio en estos gobiernos sí ha hecho y no poco por ambas cuestiones. Digamos, también, que si no tomó a la Educación como prioridad estratégica  de Estado, por más que en esta Administración termine volcando a la misma un 6% del PBI, se debe en su mayor parte, aunque no totalmente a la oposición, fuerte y sistemática del señor Danilo Astori.

Ahora bien, rescatamos afirmaciones del contador Astori, hace ya un buen tiempo, de que los fondos dados debieran ser debidamente auditados por equipos técnicos independientes.

Lo que nos parece no solo de recibo sino imprescindible, no porque a priori se intuyan robos, sino para ver que sean bien administrados, que no caiga, en compartimentos estancos, merced a una división aritmética y no por vía de una planificación estratégica, previamente estudiada y acordada.

A su vez, decisiones que toma la Presidencia, luego se diluyen, bifurcan y toman un nuevo cariz en virtud de las lecturas, muchas veces parciales que toman determinados mando medios, perdiendo su fuerza y sentido primigenio.

Estos mandos medios, virtuosos de la practicidad, muchas veces laboran en contra de una verdadera revolución educativa, sea porque son incapaces de acompañarla, sea porque atenta, o así lo creen, contra sus puestos.

Así, pues, la miseria nos gobierna, como sociedad.

Si podemos y nos atrevemos, cada uno de nosotros a asumir nuestra cuotaparte de responsabilidad, es posible que todo llegue a lograrse, a su modo y tiempo. El desafío, entonces está en nosotros mismos,en si verdaderamente queremos y así procedemos al labrar en el presente acciones superiores y concretas para un futuro mejor para todos.

 

Por: Héctor Valle
Historiador y geopolítico uruguayo

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