En busca del liderazgo perdido

Crónica de España España no sólo no ha superado la crisis, sino que por si fueran pocas las penalidades que están sufriendo más de la mitad de los ciudadanos, el FMI y el Banco Central pretenden que se agrave esta situación de pobreza y desigualdad, que lleva padeciendo desde hace casi una década. Eso parece deducirse de la advertencia que ha hecho al gobierno español el ramon-hernandez-2016-1organismo que preside Christine Lagarde, recordándole que la recaudación por el principal impuesto indirecto está por debajo de la media de la UE, y sólo un 60% de los productos de consumo pagan el IVA en el tipo general (21%), comparado con el 70% en Francia y el 80% en Alemania.

El FMI advierte al gobierno, que está en minoría y la oposición le aprieta en muchos aspectos, que debe “mantener y preservar los logros de sus anteriores reformas y alcanzar los objetivos de estabilidad presupuestaria pactados con la Unión Europea. Estos objetivos suponen una rebaja del déficit hasta el 3,1% del PIB en 2017”, y que se ve factible pero difícil, según el FMI, aunque no pone en duda que las últimas previsiones de crecimiento de la economía española (2,3% en 2017 y 2,1% en 2018), sean reales. Sin embargo, debido a la subida generalizada de más del 3% en los precios en estos inicios de año, por la excesiva subida de la luz y de los combustibles, como gasoil y gasolina, le pone sobreaviso de que hay riesgos “a la baja” para estas perspectivas, principalmente por el impacto potencial de factores externos, como el Brexit. Así, el FMI calcula que la incertidumbre por el “brexit» podría restar alrededor de tres décimas al crecimiento de España hasta 2018. Sea como sea, lo cierto es que la inflación que padece España es la más alta en los últimos 4 años.

Esta situación no impide que los políticos sigan viviendo “a su aire”. Según las cuentas del Parlamento hechas públicas estos días, los diputados españoles se han gastado más de un millón de euros en viajes en el último trimestre (3 meses) del 2016. Parece que la crisis tampoco va con esta “casta”, cuya credibilidad es nula para la mayoría de los españoles. Los políticos están perdiendo a pasos de gigante la confianza, no solo en aquellos partidos tradicionales, incluso esta lacra comienza afectar a los nuevos partidos emergentes como Podemos y Ciudadanos. Los primeros porque andan debatiendo sobre su liderazgo, disputado entre dos de sus cofundadores, Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, y los segundos porque el liderazgo está fijo e inmutable en uno, que monta elecciones primarias para ratificar su puesto. El líder de C,s, Albert Rivera, ha salido triunfador absoluto de unas primarias hechas a su media, frente a dos candidatos desconocidos a los que ha ganado por goleada. Se veía venir.

Por su parte, en el PP nadie se mueve, salvo algún personaje de segunda fila que lo fuera en tiempos del gobierno de Aznar de primera. Me refiero al que fuera Presidente del Congreso, y Ministro de Defensa, Federico Trillo, que ante la presión ejercida por causa de su mala gestión en el accidente del avión militar Yak-42, estrellado en Turquía hace casi catorce años, ha tenido que dejar su embajada en Londres, donde estaba destinado como premio a sus “malas obras”, y renunciar además a volver a su cargo en el Consejo de Estado. Precisamente este organismo ha declarado la culpabilidad del Ministerio de Defensa, presidido entonces por tal ministro, al admitir que no se hicieron las cosas como debieran haberse hecho, y el ministro pecó de negligencia en la gestión e identificación de los cadáveres. Todo por ahorrarse tiempo y dinero, y salvar su puesto, echando -nunca mejor dicho- tierra al asunto. Recordamos que en dicho accidente, de un avión en malas condiciones y sin seguro ni profesionalidad suficiente ni el preceptivo descanso entre sus pilotos, fallecieron 62 militares españoles que venían de apoyo logístico y humano en Afganistán.

Candidatos para un partido sin cabeza
Finalmente nos queda por repasar la situación del PSOE, Partido Socialista Obrero Español, cuyo secretario general fue obligado en el pasado mes de octubre a dimitir ante la presión ejercida por sus correligionarios y pesos pesados frente a la negativa de apoyar con su abstención la investidura del hoy presidente de gobierno Señor Rajoy, del PP, eterno rival de los socialistas. Ha estado y sigue estando el PSOE gobernado por una Comisión Gestora (que ya debería haberse disuelto), ante la falta de la cabeza visible, por la obligada dimisión de su secretario general. Parecía que iban a seguir así, decapitados durante mucho tiempo. Pero por fin, se han decidido a convocar primarias.

El primero en presentarse, como tercera vía y para evitar repetirse, ha sido el antiguo jefe del gobierno vasco y último ex presidente del Congreso, Patxi López. Se esperaba que una de las principales urdidoras de este descabezamiento del PSOE fuera quien primero decidiera su presentación, la actual presidente de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Pero ella no se define. Todavía sigue la incertidumbre de si se presenta o no. No ha dicho nada, aunque es previsible que sea la tercera candidata. Mientras tanto, el antiguo secretario general, le ha marcado un gol en su propio campo, anunciando su postura.

Se trata de Pedro Sánchez. Poco duró en el cargo como secretario general, elegido en las últimas elecciones primarias, poco más de un año. Llegaba con nuevos bríos y nueva imagen. Pretendía renovar un partido que en cada elección iba perdiendo votos y que con la llegada del nuevo Podemos, sufrió uno de los mayores descalabros en su larga y centenaria historia. Pedro Sánchez abogaba por volver a los orígenes de un partido de izquierdas, donde tuvieran cabida los derechos y las luchas de los trabajadores. Como no sólo hay que ser honrado, sino parecerlo, el nuevo líder socialista pretendía mantener esa idea en las últimas votaciones del Parlamento, para elegir al nuevo presidente. Ningún partido había conseguido los suficientes votos como para poder elegir a su candidato, aunque fuera por mayoría simple, más votos positivos que negativos, contando las abstenciones.

Todos se veían obligados a hacer algún tipo de pacto con otros partidos. Pedro Sánchez, después de pactar con Ciudadanos y fracasar (como dimos cuenta en las crónicas en su momento), pretendía en una próxima convocatoria, pactar con Podemos. Pero otras fuerzas dentro de su mismo partido se lo impidieron y optaron porque muchos de sus militantes, la mayoría, se abstuvieran, y permitir que Rajoy alcanzara la presidencia del gobierno. Ante esta decepción, no le quedó otra salida al joven secretario, que renunciar a la secretaría y retirarse. Pero mantuvo que seguiría como militante de base del PSOE, y que trataría de llevar su proyecto adelante presentándose a las próximas primarias y aspirar a repetir como secretario general de un partido al que no piensa renunciar. Eso ha hecho.

Este fin de de semana (28 de enero) anunció solemnemente en un acto oficial, rodeado de sus simpatizantes, su candidatura. El lugar no pudo haber sido otro, donde más les duele a quienes se oponían a su negativa al señor Rajoy, el feudo de los grandes pesos pesados del PSOE, Andalucía; en concreto, el pueblo de donde proviene el antiguo secretario general y ex presidente de Gobierno, Felipe González, uno de los que más presión ejerció para que fracasara Pedro Sánchez, el pueblo de Dos Hermanas, muy cerca de Sevilla.

Veremos cómo acaba todo. Mientras tanto, la crisis sigue. Los precios cada vez más altos, y los salarios más bajos. Y las manifestaciones en la calle, a las que los políticos, como están a lo suyo, hacen oídos sordos. ¡Ay! Si les doliera España, como decía el gran Unamuno…

 

Por Ramón Hdez de Ávila
Crónica de nuestro corresponsal en España

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