Villa Purificación y su ideario social

Un periodo a recordar. Se han cumplido 166 años del fallecimiento de nuestro Prócer José Artigas. Al conmemorarlo, muchos serian los aspectos de la vida del “Protector de los Pueblos Libres” que podrían recordarse. En su multiplicidad, hemos elegido referirnos al periodo en que Artigas viviera en Purificación, por entender que no siempre se le asigna a esta época de la historia del artiguismo la importancia que ella tiene. También porque la sede de su gobierno estuvo de algún modo ubicada en lo que hoy es el departamento de Paysandú.

Purificación: un simple caserío?. En cuanto a la localización de Villa Purificación hasta el día de hoy se debate donde exactamente se encontraba. No debemos dejar que se nos confunda con interminables discusiones sobre la ubicación de Purificación. Es cierto, que existen valiosísimas investigaciones sobre en qué lugar se encontraba; bastaría citar la llevada a cabo por la Universidad de la República y las recopilaciones y comentarios que con innegable solvencia, ha realizado el arquitecto Rubens Stagno. El autor del presente trabajo, confiesa que se siente convencido por sus razones. Pero no estaría dispuesto a discutir sobre la real ubicación de Purificación, aún cuando fuera un erudito en el tema. Los trabajos y las conclusiones sobre el punto, están presentadas, que cada uno se ubique en la mario-cayotatesis que lo convenza; pero que el debate sobre el lugar, no haga olvidar lo que en el sitio que sea, se legisló y dispuso! Basta saber para recordarlo, que estratégicamente Purificación se encontraba por debajo de la ciudad de Salto y al norte de Paysandú. Lo demás, dejémoslo para los expertos en topografía… Nosotros hagamos memoria que en Villa Purificación se escribió, cuando se trataba de repartir la tierra, que: “los más infelices sean los más privilegiados”.

Se ha intentado relativizar a Purificación sosteniendo que era una simple toldería o consistía en un mero lugar fundamentalmente de confinación de los españoles enemigos y conspiradores contra el Sistema. En el trabajo, -de numerosas páginas y amplias citas-, que hemos realizado para la revista “Transformaciones” y que se encuentra todavía pendiente de publicación, hemos discrepado con estas visiones reduccionistas, respaldados en los documentos que guardan relación con la Villa. De todos modos, y sin necesidad de recurrir al trabajo precedentemente mencionado, bastaría leer la investigación que llevara a cabo el historiador Antonio Rebella y que culminara en su libro “Purificación” para constatar que después de haber sido inicialmente –que es lo que vio Robertson- un caserío, fue evolucionando hacia formar un auténtico pueblo, con su iglesia y otras sólidas edificaciones. También sobre la actividad industrial y comercial en la Villa se encuentran no pocos y convincentes documentos, tal como los ha recopilado, entre otros, el historiador Aníbal Barrios Pintos, y que publicara en su conocido libro sobre los pueblos orientales.

El gobierno de Purificación. Pero, en nuestra opinión lo más importante de Purificación, fueron las normas y providencias que en el lugar se dictaron. Los numerosos oficios de Artigas, asistido por su secretario e importante consejero, el inteligente e ilustrado franciscano José Benito Monterroso, evidencian una política social dirigida a proteger y promover a los pobres y marginados. Entre estas disposiciones se destaca la excepcional y constante preocupación por los indios, a y través de la cual se afirma que “ellos tienen el principal derecho”. Sin duda que el documento más relevante emanado del gobierno instalado en Villa Purificación fue el “Reglamento de Tierras del año 1815”, redactado de puño y letra por Monterroso. Trasciende las posibilidades de este artículo un estudio exhaustivo del mismo, pero no puede omitirse la importancia del conocido principio establecido para el reparto de la tierra confiscada. Al establecerse que “los más infelices sean los más privilegiados”; apartándose con ello, de los criterios propios de la economía liberal o de las prácticas militares de la época, que determinaban privilegiar al sujeto de mayor jerarquía, idea compartida por el conocido ingeniero Félix de Azara, tal como lo ha evidenciado en sus estudios sobre el tema el historiador Petit Muñoz.

De todos modos, y no obstante la trascendencia del “Reglamento de Tierras”, éste no debe aislarse del resto de la papelería de Purificación; el Reglamento forma parte de un conjunto de disposiciones, en donde la atención a los indígenas y a los pobres resulta una constante, aludiéndose permanentemente y en forma literal a los “infelices”, que era tal como así se llamaba a los pobres.

Los indios y los excluidos. Que el ideario social y las políticas a favor de los indios, indigentes y excluidos instrumentadas desde Purificación no resultaron en su época intrascendentes, lo demuestra el conocido y calumnioso libelo que Cavia escribiera contra Artigas y que, en poco conocido oficio, auspiciara el director Pueyrredón dando como motivo para que se leyera y difundiera, -según él aducía-, significaban las políticas de Artigas sobre los pobres y marginados; calificando a éstas de “doctrina perniciosa”. En este sentido puede consultarse el oficio al que se alude en la transcripción textual que de éste en nuestro libro hacemos (“José Benito Monterroso. El inicuo destierro de un ilustre ciudadano”, pág. 149 y 150).

Sólo cuando las importantes medidas adoptadas en Villa Purificación se tienen presente, alcanza ésta el sobresaliente sitial que le corresponde en la historia del artiguismo, y porque no en la del Uruguay.

 

Por el Pof. Mario Cayota
Autor de varias investigaciones historicas entre ellas, sobre Artigas, y Monterroso.

Este artículo fué publicado inicialmente en el Diario EL TELEGRAFO

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