Obama entra por Cuba y llega al sur de América Latina, cuando Brasil está en crisis

Días antes de regresar desde EE.UU. a su país, ya confirmada como nueva canciller de Argentina; Susana Malcorra, se reunió con Thomas Shannon, Subsecretario de Estado para asuntos políticos de America Latina. Este la felicitó por su nueva responsabilidad y le adelantó que estaban dadas todas las condiciones en America Latina para que antes de finalizar el primer semestre del 2016 Obama visitara su país.

Qué “condiciones” manejó Shannon para que Obama realice su último viaje a países latinoamericanos: irreversible normalización de relaciones con Cuba, eminente firma del acuerdo de paz con la FARC en Colombia, avances auspiciosos para la reunión en noviembre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico a realizarse en Perú y que a más tardar en mayo habría una “nueva realidad política en Brasil”.

Que «Obama trabaja para capitalizar la posición de EEUU en Latinoamérica, incluyendo relacionarse con nuevos líderes como Mauricio Macri», solo no lo ven aquellos que piensan que quienes integran el Departamento de Estado se acuestan y levantan pensando en Medio Oriente, Siria o China en particular.OBAMA34

Quizás el único dato “sorpresa” de la anécdota manejada por los colaboradores de la canciller Malcorra, es que EEUU manejara que en mayo habría una “nueva realidad política en Brasil”. La información adquiere un sesgo más relevante si realmente fue expresado por Shannon, prácticamente recién llegado de Brasil, donde fue embajador de Estados Unidos durante cuatro años.

El único fundamento vinculante con la realidad, ya manejada públicamente, es que quienes promueven el proceso de impeachmen contra Dilma manejan que este recurso permitiría, de prosperar, dejar en mayo fuera de la presidencia de Brasil a la primera mujer que llegó a ocupar ese cargo.

Brasil hoy comparte junto a Italia y España el factor de la corrupción como ideología y práctica política, donde dejó de ser un factor episódico practicado cotidianamente por los gobiernos anteriores al de Lula; basta ver en los registros históricos las desbastadoras campañas de acusación por presunta corrupción sobre el Presidente Getúlio Vargas en los años cincuenta. El gobierno actual de Brasil fue paulatinamente absolutizando como única estrategia repuestas defensivas contra los hechos y la judicialización de los enunciados de la corrupción; sacrificando los pilares de la economía, sustento y especial estrategia del gobierno heredado de Lula. Vastos sectores de la población fueron identificando progresivamente como parte de la corrupción al gobierno y su partido (PT), llegando a responsabilizar también a las instituciones.

Un análisis que solo tomara como causa los factores visibles de la crisis política e institucional que vive Brasil, sin contextualizarla con la realidad económica internacional y el aislamiento que vive -incluido la de sus compañeros del grupo BRICS- recibiría como resultado de su ecuación una deducción hemipléjica.

Si se contempla la contingencia del proceso histórico de este país que en más de una oportunidad se señaló como el que pautaría con su hoja de ruta en lo político y económico hacia dónde marcharía el destino de Latinoamérica, el que hoy esté en una crisis profunda cuando llega Obama a Cuba y Argentina, es todo un símbolo.

Cuba, que durante décadas fue en el imaginario de millones de latinoamericanos una alternativa a ese Estado imperial y excluyente, hoy es su puerta de entrada triunfal al continente latinoamericano.

¡Con razón (o sin ella) se adelantó “que estaban dadas todas las condiciones en America Latina” para que ingresando por Cuba Obama llegara al Sur!

 

Por Antonia Yáñez
Socióloga

La ONDA digital Nº 761 (Síganos en Twitter y facebook)

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