Primera revista electrónica de reflexión y análisis 


Nº 17

Del 16/10/00  al  29/10/00
Montevideo Uruguay


Entrevistas de LA ONDA

Entrevista exclusiva a Héctor Gros Espiell (I)
Uruguay y el Mercosur carecen de legislación
sobre comercio electrónico

El doctor Héctor Gros Espiell fue canciller de la República durante el gobierno del doctor Luis Alberto Lacalle y representante de nuestro país en la UNESCO cuando el segundo gobierno del doctor Julio María Sanguinetti. Es, además, un destacado jurista internacional y actualmente integra el Instituto Manuel Oribe del Partido Nacional.

- Comercio electrónico, ¿cómo estamos en materia de regulación?
 - Legislación uruguaya: cero. Legislación internacional: empieza a existir, pero Uruguay no es parte de ningún tratado. Pero el comercio electrónico existe en Uruguay, pero no está regulado legislativamente. Creo que debería nombrarse una comisión en el Ministerio de Educación y Cultura al más alto nivel, para que empiece a encarar el asunto.

Hay que encararlos teniendo en cuenta la protección de los intereses nacionales, de nuestra producción artística, de nuestra producción intelectual y de nuestro comercio. Sin aislarnos del mundo, porque sería lo peor una concepción nacionalista cerrada. Abiertos al mundo sin olvidar los principios en los cuales ineludiblemente debe basarse la legislación uruguaya.

- En la agenda del Mercosur, ¿está presente este tema?
- Cero. Por eso es un tema que hay que encararlo en la legislación nacional, pero a la vez la delegación uruguaya en el Mercosur debería plantear este tema y seguir de cerca en su elaboración.

- ¿Es necesario actualizar la ley sobre los derechos del autor?
- Uruguay fue pionero en la cuestión de los reconocimiento del derecho de autor. La Constitución de 1934 contiene normas no solo programáticas, sino también operativas, del reconocimiento del derecho del autor, del intérprete y del productor, sobre su producción intelectual. Podríamos definirlo como un derecho cultural.

La ley uruguaya de derecho de autor es muy vieja, pero de las más avanzada para su época. Lógicamente hoy requiere una actualización y eso se ha comprendido en el Uruguay.

La actualización debe basarse en los principios constitucionales y en el avance de los medios de comunicación del pensamiento. Esas son las dos columnas a tener en cuenta.

En 1936, cuando se elaboró la ley vigente, todavía existía la prensa escrita y la radio, la televisión era un invento no concretado prácticamente. Sin embargo la Constitución dice "por cualquier medio", lo que fue un gran avance.

Hay que actualizarla, también, de acuerdo a la legislación internacional y de acuerdo a lo que existe después de esa legislación internacional. A la vez digo que no tengo dudas de que la ley debe ser actualizada, que hay que mantener la fidelidad al texto constitucional, que hay que darle una importancia muy grande a la regulación del derecho de autor en los nuevos medios de difusión del pensamiento, que están implícitos pero no explícitos en la Constitución.

Hay que prestar especial atención, tarea difícil, a la forma de regular a los nuevos medios como Internet, que ahora sí deben ser expresamente regulados sin perder de vista que mañana pueden haber otros medios que hoy ni se sueñan. Por eso hay que dejar abierta la frase constitucional "o por cualquier otro medio".

También hay que tener en cuenta que nos debemos abrir al mundo- en el marco de la discusión de patentes y de propiedad industrial, por ejemplo-, pero al mismo tiempo no abrirnos con una novelería de aceptar cualquier cosa, porque el principio fundamental que debe establecer la nueva ley es la protección de los derechos intelectuales que derivan de la creación del intelecto humano en cualquiera de sus formas, la reproducción de la creación intelectual, artística o la interpretación de una obra intelectual, en cualquiera de sus formas.

- ¿Cómo se aplica el derecho internacional a este caso?
- Es muy rico hoy día en lo que se refiere al reconocimiento de la propiedad intelectual. Uruguay es parte de esto y debe respetarlo. Como varias de estas normas internacionales son posteriores a la ley uruguaya de 1936 y como un tratado internacional ratificado y en vigencia se debe aplicar directamente en el derecho interno, esta legislación internacional es aplicable en el derecho interno uruguayo, directa e inmediatamente, y por tanto tiene que haber un paralelismo completo entre lo que resuelva la ley en elaboración y la nueva normativa internacional.

Pero si bien la nueva normativa internacional es muy rica en la parte de reconocimiento de los derechos del autor, del intérprete, del artista, del compositor, del que representa una obra en todas sus formas, no hay todavía un derecho internacional bien definido y bien claro en las otras expresiones más modernas.

Este es un tema sumamente importante, no solo porque no podemos permitir que el nuevo derecho internacional tenga una óptica no dirigida a la protección del autor y de sus derechos, sino también no podemos olvidar que muchas veces el derecho internacional es el reflejo de intereses hegemónicos, manifestación negativa de un globalismo no claramente definido y por tanto peligroso para los intereses nacionales y para nuestros autores.

Hay que estar muy atentos a este desarrollo de las nuevas formas internacionales relativas a la trasmisión del pensamiento y de sus garantías internacionales. No creo que en el Uruguay el tema se siga con la atención que debería seguirse. En la Unesco se está trabajando intensamente desde hace dos o tres años, en este tema. Uruguay debería seguirlo con gran atención y que la nueva ley en elaboración - puede ser que ya lo encare- debe asumir este problema aunque sea dejando abierta una ventana. LA ONDA® DIGITAL


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Octubre 2000

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