Del 4/12/00  al  17/12/00
Montevideo Uruguay


Portada                     

Punto de vista de la Comisión de Internacionales del FA
"El Plan Colombia"

LA ONDA tuvo acceso a un trabajo de la Comisión de Asuntos Internacionales del Frente Amplio sobre el polémico "Plan Colombia", elaborado en base a un trabajo del diputado Carlos Pita, integrante de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados.

1º) El Texto del Plan: 

            Es un extenso documento oficial del Gobierno Colombiano.

            Contiene una descripción de la situación política, económica, social y militar del país. Describe la falta de consolidación del Estado Nacional e identifica entre sus múltiples explicaciones a la violencia y la corrupción alimentadas por el narcotráfico como un factor determinante que impide o frustra los esfuerzos para la construcción exitosa de un estado moderno.

            Define la búsqueda de la paz y la defensa de las instituciones democráticas como objetivos y a las negociaciones con los grupos insurgentes como el núcleo de su estrategia.

            Propone una alianza internacional para combatir el narcotráfico. Afirma que a pesar del compromiso y los sacrificios de Colombia en busca de una solución definitiva al fenómeno del narcotráfico, al conflicto armado, a las violaciones de los DD.HH y a la destrucción del medio ambiente ocasionada por los cultivos ilícitos, los resultados no han sido positivos.

            El aumento de la producción de coca y amapola, la llegada de los cultivos de marihuana y el crecimiento de la capacidad desestabilizadora del narcotráfico distorsionan la economía, son una fuente de corrupción, multiplican la violencia, disuaden las inversiones y sirven como fuente de crecientes recursos a los grupos armados.

            El Gobierno Colombiano expresa que al haber asumido como país el liderazgo mundial contra las drogas enfrentó a los carteles a costa de muchísimas vidas.

            Describe una estructura más dispersa, más internacional y oculta del narcotráfico y nuevas formas de combate a nivel mundial.

            Afirma que se incrementaron recursos para la prevención y la educación y que se mejoraron los resultados de decomiso y expropiación de bienes producto de la actividad. Se han montado operaciones de destrucción de laboratorios y redes de distribución y se están fortaleciendo la seguridad y el control de vías fluviales y del espacio aéreo. También se estudian nuevos métodos de erradicación de cultivos ilícitos.

            Junto a ello se señala que el lavado de activos, el contrabando de precursores químicos y el tráfico de armas son parte de un problema polifacético que exige una reacción en todas las naciones donde haya producción, transporte o consumo de drogas ilícitas.

            Enfatiza la necesidad de reformar el corazón de las instituciones, en especial las FF.AA, con el fin de apoyar la ley y recuperar la seguridad en el territorio

            Reconoce que se deben atacar las causas y los factores que generan violencia y asume el desafío de lograr en 5 años acceso universal a la educación y ala salud junto a otros objetivos de desarrollo humano y participación social.

            Plantea la necesidad de ayuda para fortalecer su economía y generar empleo, con acceso a los mercados de sus productos. Expresa que la colaboración de EE.UU y la U.E y el resto de la comunidad internacional son indispensables para el desarrollo económico del país.

            Ennumera diez estrategias al servicio del plan:

  1) Económica. Objetivo de desarrollo productivo.
  2) Fiscal y financiera.
  3) Acuerdo de Paz negociado con la guerrilla con base en integridad territorial, democracia y DD.HH y lucha contra el narcotráfico.
  4) Reestructura y modernización de FF.AA y Policía.
  5) Fortalecimiento del Poder Judicial.
  6) Estrategia anti - narcóticos en asociación con la Comunidad Internacional.
  7) Desarrollo alternativo campesino con protección ambiental.
  8) Participación social.
  9) Servicios de salud y educación universales.
10) Impulso al principio de corresponsabilidad, acción integrada y tratamiento equilibrado para el problema de la droga.

 2º) Situación interna de Colombia y la Región

Se considera a Colombia como la “Democracia más antigua del Continente”, quizás porque en las últimas décadas no ha padecido una Dictadura Militar, y los sucesivos gobiernos, electos con un enorme abstencionismo, han estado representados por los Partidos Tradicionales que se turnan en el poder (Liberales y Conservadores). Así y todo, Colombia es considerada una de las naciones más violentas del mundo, donde los Derechos Humanos son violados constantemente, y la democracia existe solo para los sectores más privilegiados económicamente del país. La violencia es ejercida desde el Estado, contra toda oposición política a los Partidos que han ejercido el poder durante este siglo. Las denuncias sobre violaciones a los Derechos Sindicales son constantemente expuestas tanto en la prensa como por parte de Organismos Internacionales como por ejemplo la OIT, quién en un informe reciente de un representante especial, Rafael Alburquerque,  menciona una lista de 700 dirigentes sindicales asesinados durante el período 1995-2000, y 60 secuestrados casi en igual período. En el presente año han sido asesinados 60 sindicalistas, han sido dinamitadas sedes sindicales y 678 dirigentes y trabajadores se han desplazado tras haber recibido amenazas de muerte. Los dirigentes sindicales denuncian que existe una campaña anti-sindical sistemática y generalizada y que el clima de violencia ha limitado enormemente el progreso de toda acción sindical.

La Comisión Colombiana de Juristas denunció, por su parte que de 100 muertos por razones políticas en 1980 se pasó a más de 4.000 en 1999, y de 1200 secuestros de años anteriores hoy se puede hablar de 2.800 casos. Existen en el país decenas de militantes sindicales protegidos por el gobierno, que han sido amenazados y deben movilizarse con seguridad especial.

Décadas atrás, se conformó en Colombia la Unión Popular, una especie de Frente Progresista, impulsado por organizaciones de izquierda, siendo una de ellas el Partido Comunista Colombiano. Como es sabido por parte de la izquierda uruguaya, esta organización fue sistemáticamente perseguida, y han sido asesinados centenares de militantes a lo largo de estos años. Contamos, entre los invitados al Foro de San Pablo realizado en Montevideo, con la participación de un Senador representante de la UP, quien fuera al poco tiempo asesinado en las calles colombianas. Los militantes de ésta organización política debían funcionar clandestinamente y debían ser protegidos o custodiados constantemente.

Como sobradamente conocemos, en Colombia, desde hace cerca de 40 años, han existido y existen varias organizaciones que desarrollan la lucha armada, de las cuales hoy conocemos ampliamente a las FARC-EP y al ELN.

De acuerdo a las informaciones que públicamente se manejan, las FARC – EP dominan un 40% del territorio Colombiano, desenvolviéndose fundamentalmente en la zona Oeste de éste país, zonas con baja población urbana, predominantemente campesina y con frontera al sur con Ecuador. Esta Organización es también la de mayor número de integrantes y la de mayor influencia política, tanto interna como internacionalmente.

El ELN se ha establecido y desarrollado fundamentalmente al Centro del país, donde se encuentran las zonas de mayor riqueza petrolera y de minerales estratégicos. Numéricamente tiene menor desarrollo y ha sufrido una gran embestida represiva tanto del Ejército colombiano como de los paramilitares. 

Los integrantes de ambas organizaciones afirman que los militantes de la izquierda colombiana que pretendan desarrollar una lucha política en oposición al Gobierno, deben pasar a la clandestinidad y engrosar las filas guerrilleras, como forma de garantizar su subsistencia y no ser asesinados. 

También es por nosotros conocido que cada una de éstas organizaciones han realizado propuestas de diálogo con el Gobierno y que cada una por su lado ha tenido iniciativas concretas, convocando a diferentes sectores populares a participar de dicho diálogo, así como planteando condiciones diferentes.

Actualmente, dichas organizaciones guerrilleras mantienen profundas discrepancias entre sí, lo que hace difícil un accionar común tanto en sus respectivos territorios y como  fuerza opositora, con propuestas divergentes ante el reto de un diálogo con el Gobierno, reclamado por todos los ámbitos nacionales e internacionales.

Otro factor de violencia en Colombia es la existencia de grupos paramilitares de derecha, a los que se atribuye el 90% de los asesinatos de sindicalistas y de militantes políticos colombianos. Algunos miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) han reconocido que su presupuesto cuenta con un 60% proveniente del narcotráfico, lo que les permite un poderosos despliegue en armamento bélico y en recursos materiales. Los paramilitares, comandados por Carlos Castaño, vinculado directamente al narcotráfico, han cobrado mayor autonomía y tratan de lograr un lugar propio en el escenario político, como parte beligerante que no acepta la negociación de paz. En una carta dirigida al ministro de Defensa, también Castaño reconoce el apoyo de Empresas Privadas, tanto nacionales como internacionales, dado que se sienten amenazados por el enemigo nacional, o sea las guerrillas.

En virtud de la extensión de un informe pormenorizado de la situación interna de Colombia, se incluyen por la vía de anexos al presente documento, informes complementarios.

 3º) La posición del Gobierno de Colombia 

            Del análisis de múltiples expresiones oficiales del Gobierno Colombiano,  recibidas a través de su representante oficial en el Uruguay, Emb. Arturo Saravia, en reunión mantenida con la CARIFA el día 12 de octubre, y del propio texto del plan extractado anteriormente se desprende que el denominado “ Plan Colombia” responde a una estrategia política que busca obtener respaldo internacional para superar una situación que sólo no puede manejar y que siente que tiene legitimidad como para pedir y obtener ese respaldo en términos financieros, políticos y militares. El gobierno Colombiano entiende que el fenómeno de la producción se le ha injertado de países vecinos del continente producto de la intensidad con la que ha sido combatido en ellos y al mismo tiempo percibe que su propia incapacidad de combate al narcotráfico oficia como fenómeno de retención “relativa” que preserva  a los países fronterizos del pasaje de la producción a sus territorios. Aprecia una suerte de lógica cruel a partir de la cual la impotencia colombiana de resolver el problema oficia como preservativo de la extensión del problema del narcotráfico (en las dimensiones trágicas colombianas) a sus vecinos.

 4º)  Los números del Plan.

                         Un resumen de la información disponible, que incluye cifras aportadas por el propio Gobierno Colombiano establece:

             Total: 7.441 U$:
            Plan de inversiones del estado (con prioridad en zona de conflicto)
                       3.030 U$:
            Ayuda internacional 
                       4.411 U$:
            A esto se le agregarían 2.292 U$: de esfuerzo interno adicional.

                        Pedido a  EE.UU 1.573U$:
                        Pedido al resto del mundo 1.046 U$:

                         Se han emitido “bonos de paz “ por un total de 600 U$: y se han conseguido 900 U$: de la banca multilateral y se han agregado 292 U$: de esfuerzos adicionales internos. 

Se han recibido:           

                        1.158 U$: aprobado ya por el Congreso de los EE.UU con vigencia por dos años esperándose el resto de aprobación posterior. De este monto dinero nuevo real (que se agrega a lo que ya se venía aportando) son 858 U$:.

                        De esa cifra 224U$: son con destino al fortalecimiento institucional y desarrollo social ( atención humanitaria, desarrollo alternativo, apoyo a los desplazados, etc) y 634U$: van hacia la estrategia de interdicción aérea que incluye disuasión y erradicación de cultivos.                        

Aportes del resto del mundo:                       

                        De la primera reunión de  “mesa de aportantes” en Madrid se comprometieron 100U$: de España, 70U$: de Japón, 20U$: de Noruega y 131U$: de la O.N.U. De la segunda “mesa de aportantes” en Bogotá se comprometieron 105U$: de Japón, 88U$: de la U.E y 87U$: entre Finlandia, Canadá, Suiza, Suecia e Italia. Estos son comprometidos, todavía no aportados y sólo para desarrollo alternativo, sustitutivos de cultivos, fortalecimientos de la administración de justicia y de los DD.HH.

                        Se espera que en la tercera “mesa de aportantes” a realizarse en Bruselas en el 2001 se obtengan mayores compromisos. 

5º)  La posición de EE.UU 

                        Fuentes : documentos emanados de la Oficina de Portavoz de los EE.UU, Oficina de Secretario adjunto de Defensa, de la Cámara de Representantes, de la Embajada de los EE.UU en Colombia, de la Oficina del Secretario de Prensa de la Casa Blanca, de la Oficina de Política Nacional del Control de Drogas y emanan de expresiones vertidas por el Pte. Clinton, el Sec.  de Defensa William Cohen , del Jefe de Comando Sur de EE.UU Gral. Charles Wilhelm, de la Sec.  de Estado Madeleine Albright , y del Director Barry R. McCaffrey. 

                        "En EE.UU el 90 % de la cocaína y dos terceras partes de la heroína decomisadas en nuestras calles proceden de Colombia o pasan por ese País. Cincuenta y dos mil estadounidenses mueren cada año debido a las drogas, casi tantos como murieron en las guerras de Vietman y Corea. Nos cuestan más de 110 millardos de dólares anuales en crímenes, accidentes, daños a la propiedad y productividad perdida ".

                        Esta expresión del Presidente Clinton  resume la manera de fundamentar la ayuda de los Estados Unidos al Plan del Gobierno Colombiano. Fundamenta esta estrategia lo que Estados Unidos considera un éxito en Perú y Bolivia en donde sostienen haber logrado reducir en más de un 50 % los cultivos de coca y explican el porqué (expulsados de sus anteriores territorios) los cultivadores y traficantes consolidan  sus nuevas operaciones en Colombia. Esta convencido el gobierno también que el resto del mundo seguirá el ejemplo de los Estados Unidos. El gobierno afirma " la necesidad de adiestrar y equipar el batallón antinarcóticos de Colombia, mejorar sus esfuerzos de interceptación, proveer apoyo de inteligencia y logístico a la misión contra las drogas, incluyendo protección de fuerza. Ellos necesitan este apoyo. Nosotros podemos darlo, y debemos darlo ". (Discurso de Clinton ante el Consejo de las Américas - Mayo de 2000)   Al servicio de esa ayuda militar se prevé la utilización de por lo menos 60 helicópteros Black Hawk y Huey-2 con tropas norteamericanas y fuerzas especiales con preparación en tareas de inteligencia y contrainsurgencia.

                        Dentro del apoyo se ha discutido la posibilidad de utilizar el hongo Fusariun Oxisporum para erradicar los cultivos de coca en Colombia. Esto ha generado cuestionamientos desde múltiples orígenes, alarmados por las inevitables consecuencias medioambientales que acarrearía. En rueda de prensa el Embajador Thomas Pickering afirmaba: "El posible uso de ese hongo se esta estudiando actualmente por el gobierno Colombiano, dentro del marco de un posible plan para estudiar la aplicación de ese hongo por las Naciones Unidas..........." Si son positivos los resultados de esos estudios para el gobierno Colombiano, Estados Unidos lo apoyará ". " Ciertamente la fumigación aérea es una parte importante del programa " ( Cartagena de Indias - Agosto de 2000). 

                                                La Base de Manta 

                        Estados Unidos dispone desde 1999 de una base de operaciones en Ecuador. Este país accedió a la utilización de la base de Manta a través de la suscripción de dos convenios, uno marco y otro operativo, entre las FFAA de Ecuador y EE.UU. El convenio que formalmente prevé que la base se mantiene bajo responsabilidad de los militares Ecuatorianos le permite a la fuerza aérea de EE.UU operar en la base aérea de Manta un puesto de operación avanzado para el control del narcotráfico en Latinoamérica.

                        La Comisión de Asuntos Internacionales del Congreso Nacional de Ecuador comprobó en visita realizada a la base de Manta en el mes de setiembre del corriente la veracidad de las denuncias de la Fuerza Aérea Ecuatoriana en el sentido que los mandos estadounidenses no acatan las normas del país ( borrador del informe de dicha comisión). Cinco aeronaves estadounidenses han aterrizado desde Julio en la base aérea ecuatoriana de Manta y lo han hecho en forma irregular " Estas denuncias y detenciones de aeronaves autorizadas a aterrizar en Manta las hemos hecho por dignidad nacional " ( Comandante de la fuerza aérea ecuatoriana Osvaldo Dominguez ). En dicha base operan habitualmente decenas de militares estadounidenses además de las tripulaciones de las aeronaves.  

                                                El Esequibo 

                        Venezuela desplegó en los últimos meses una ofensiva político diplomática a raíz de la firma de un contrato entre la empresa Beal Aerospace y el gobierno de Guyana en el territorio del Esequibo en disputa por ambos países. Venezuela desplegó una protesta en los Organismos Internacionales y pidió a Washington que detuviera la concreción de ese contrato que implicaría la instalación de una base aeroespacial para el lanzamiento de cohetes cerca de las bocas del Río Orinoco.

                        El gobierno de los Estado Unidos negó su participación en el proyecto. La empresa estadounidense Beal Aerospace Technologies desistió de la construcción de la base ante "el deseo del gobierno de Estados Unidos y de la NASA de subsidiar los sistemas de lanzadores de la competencia ".

6º) - La posición del gobierno de Brasil 

                        El Embajador brasileño expresaba en la primera reunión de " mesa de aportantes " en Madrid  la reiteración del apoyo que desde el principio el gobierno brasileño le dio a la iniciativa de paz implementada por el Presidente Pastrana en el inició de su mandato, y al final de su exposición señalaba: " Sin embargo en la visión de mi país, cabe a Colombia la responsabilidad última por la conducción del proceso de paz, por constituir tema de política interna sobre la cual ejerce total y plena soberanía. Serán, por lo tanto, consideradas por Brasil inaceptables iniciativas unilaterales por parte de cualquier país o grupos de países con relación a la problemática interna colombiana. Los principios de respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos, pilares de la diplomacia brasileña, orientarán así nuestra acción diplomática con respecto al tema ".

                        La posición brasileña resulta muy clara. Su enfoque consiste en manifestarse sobre el proceso de paz por un lado y sobre el plan Colombia por otro. Al desagregar esto diferencia con nitidez el primero como un objetivo enteramente colombiano y llevado adelante por una iniciativa colombiana del segundo que implica un paquete mucho más complejo de actividades diversas desarrolladas fundamentalmente con recursos externos y con amplias y graves implicaciones internacionales.

                        Brasil expresa su apoyo político y diplomático a las negociaciones de paz entre las autoridades colombianas y las Farc pero emfatiza su oposición a cualquier tipo de intervención o injerencia en los asuntos internos de Colombia. En la práctica aparecen como inevitable que la implementación del Plan Colombia tendrá repercusiones sobre Brasil directas o indirectas. Se cuestionan las consecuencias del uso de agentes químicos o biológicos para la erradicación de cultivos, en particular las contaminaciones hidrográficas y biológicas. El empleo de agentes químicos (Glifosfato) o biológicos (Fusarium Oxisporum) en las cabeceras de los Ríos Putumayo y Caquetá que desembocan en los ríos Icá y Japura generan gravísimas consecuencias. En particular el hongo mutante ataca los cultivos de tomate, naranja, mandioca, mamao, algodón, melón, banana, tabaco, palmeras oleaginóseas y frutos silvestres de diversos tipos.  Otra gran preocupación es la muy probable escalada militar que se puede producir con la intervención militar en Colombia. Sobre ese aspecto el gobierno brasileño no contempla participar en la implementación  militar del combate al narcotráfico, sin dejar de reconocer el derecho soberano de Colombia de buscar fuentes de financiamiento externo para los objetivos de su plan.

                        Brasil no podría admitir la transferencia a su territorio del teatro de operaciones de cualquiera de los actores del conflicto colombiano, y hace saber que cualquier incursión armada en su territorio será rechazada. Por último el gobierno brasileño entiende totalmente natural el hecho de prever los impactos negativos del plan sobre su territorio, sean estos incursiones territoriales de la insurgencia, contingentes de refugiados, traslados de la industria del narcotráfico o impactos ambientales adversos hacia la Amazonia.

                        La Policía Federal de Brasil esta creando 88 nuevas unidades, la mayoría de las cuales serán instaladas en la Amazonia, esta contratando nuevo personal policial para trabajar en el combate al narcotráfico  y el crimen organizada en la región de la Amazonia y está  creando nuevas unidades en todos los estados de Brasil pretendiendo que su Policía Federal sea la más grande y mejor preparada en América Latina para combatir el narcotráfico. Esta decisión reafirma la concepción Brasileña de que el narcotráfico es un tema de seguridad pública y no de defensa nacional y el papel de las FF.AA es de cooperación y apoyo logístico y actividades de inteligencia.

                        Es de destacar que en la declaración final de la reunión de Presidentes de América del Sur en setiembre pasado, se emite una declaración de apoyo al " Proceso de Paz en Colombia " sin mención alguna al "Plan Colombia". El gobierno brasileño ha reiterado  su disposición a colaborar en iniciativas de sustitución de cultivos y de desarrollo agrícola alternativo en Colombia. 

7º) - La posición Europea 

                        La misma esta perfectamente sintetizada en la Declaración de la Presidencia de la Segunda reunión del Grupo de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia en nombre de la Unión Europea, emitida en Bogotá el 24 de octubre de 2000.

                        En ella la Unión Europea expresa su apoyo al proceso de paz, lo define como " la única esperanza que tiene Colombia de poder salir de un período de enfrentamientos que ya ha durado más de una década y que ha tenido como consecuencia miles de víctimas.......... La paz es también un proceso, es decir un método que requiere tiempo y por lo tanto paciencia y el compromiso de todas las partes del conflicto........... Para la Unión Europea no hay alternativa a este proceso de paz, ni solución militar que permita lograr una paz duradera. La Unión Europea considera que la paz solo puede emanar de un acuerdo general, por lo que se propone debatir las propuestas en un marco de concertación lo más amplio posible que incluya a la sociedad civil........ La Unión Europea creará, según sus propios procedimientos, un programa europeo de envergadura que contribuya a apoyar los esfuerzos pacificadores que realiza en Colombia......... se esforzará por servir de catalizadora, de modo que la ONU y sus organismos especializados, las instituciones financieras internacionales y también el sector privado, respalden el esfuerzo económico realizado por el gobierno Colombiano".                       

La declaración define los ejes de actuación: 

                        1º- Apoyo al estado de derecho
                        2º- Defensa de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.
                        3º- Lucha contra las causas de la violencia y ayuda a las víctimas de la violencia.
                        4º- Protección de la biodiversidad y del medio ambiente.
                        5º- Afianzamiento de la concertación y de la cooperación regional. 

8º)  Posición de ONGs y Personalidades Mundiales Relevantes 

                        Una amplia gama de ONGs y grupos de solidaridad de Alemania, Austria, España, EE.UU, Francia, Grecia, Holanda, Irlanda, Gran Bretaña y Suecia, Diputados de los Parlamentos Suizos y Alemán y personalidades como Noam Chomsky, Eduardo Galeano, José Saramago, José Ramos Horta, Darío Fo y Danielle Miterrand dieron a conocer un manifiesto por la paz en Colombia. El documento se difundió pocos días antes de la Conferencia Internacional sobre Paz y Derechos Humanos que tuvo lugar en Costa Rica el 17, 18 y 19 de octubre para apoyar la solución política al conflicto armado y fortalecer los procesos de diálogo y negociación en curso.

                        El manifiesto abarca múltiples aspectos de la situación colombiana, resaltando de él las prioridades fundamentales: 

            La esperanza abierta en Colombia después de 50 años de violencia y conflicto interno armado con las negociaciones políticas entre el estado y los insurgentes. 

            El respaldo a la paz con la mayor participación social en el proceso de su búsqueda. 

            El pedido al Estado Colombiano del pleno respeto a los DD.HH y el acatamiento a las normas del Derecho Internacional Humanitario como deber fundamental de los actores armados del conflicto. Ninguna de las partes puede supeditar este cumplimiento al éxito del proceso de paz o utilizarlo como condición para el mismo. 

            Exigencia a las organizaciones insurgentes de respeto incondicional a las normas del Derecho Internacional Humanitario. 

            Otorgar voz en el proceso de paz a las organizaciones sociales y de DD.HH ya que ni la insurgencia ni el gobierno pueden hablar en su nombre. 

            La obtención de avance en la justicia social ya que ésta le da viabilidad duradera a la paz. 

            Compromiso de justicia con los Crímenes de Lesahumanidad. La impunidad será un obstáculo para la paz, en una sociedad que debe acceder a su verdad histórica conociendo las responsabilidades de los crímenes cometidos. 

            La Justicia y su administración garantida como pilar del Estado de Derecho. 

            El derecho de expresarse libremente sobre  proceso de paz de todos los actores no armados dándole un carácter participativo al mismo. 

            Derecho a la reparación de las víctimas, y al retorno de los desplazados y exiliados. 

            Desmantelamiento de los grupos para militares y separación del servicio de los agentes de la fuerza pública involucrados en graves violaciones a los DD.HH. 

            Llamado a las  instituciones financieras y a los gobiernos a que reflexionen sobre sus decisiones políticas que muchas veces han aportado a las causas de las violencias no tomando suficientemente en cuenta el empobrecimiento de cada vez mas amplia capas de la población colombiana. 

            Comvocatoria a la revisión de la política anti – drogas que hasta ahora a afectado gravemente a pequeños cultivadores de coca, amapola y marihuana, desconociendo la profunda problemática social que hay detrás de esta actividad y militarizando un problema social . Mientras los pequeños campesinos son golpeados, el narcotráfico concentra millones de héctareas de las mejores tierras, muchas veces mediante el chantaje y la violencia, promueve el paramilitarismo y genera corrupción en todos los niveles del estado.

            Propone “desnarcotizar” las relaciones con Colombia y sustituir la ayuda militar por cooperación para un desarrollo sostenido y sostenible en las áreas de cultivo. 

            Propone cancelar toda exportación de armas y de ayudas militares y pide a los gobiernos que exijan a las empresas multinacionales presentes en Colombia no propiciar la formación de ejércitos privados. 

            Plantea activar todos los recursos diplomáticos y jurídicos para que el proceso de paz esté rodeado de mecanismos multilaterales de mediación, veeduría, observación e investigación que se requieran. 

            Resalta por último que la cooperación económica es vital: “ Edificar la Paz cuesta y exigirá a los Gobiernos aportar económicamente para la reconstrucción de una sociedad. Igualmente el compromiso de las empresas europeas y multinacionales para aportar en los programas de reactivación económica sectorial y de reconstrucción del tejido social en sus áreas de influencia”. 

            Efectivamente, en la Conferencia Internacional sobre Paz y DD.HH en Costa Rica realizada con posterioridad a la publicación de este manifiesto que se extracta, y que contó con la presencia de la Unión Europea pidió desistir del Plan y propuso entre otras iniciativas establecer fajas fronterizas como zonas de Paz para evitar la regionalización del conflicto. 

8º) Opiniones desde el Cono Sur 

                        Consultado el 18 de octubre en Chile el Dr. Jorge Batlle señaló enfáticamente que está por la no intervención militar: “ el problema del narcotráfico es un problema económico, no se resuelve con medidas militares”. 

                        Ese mismo día el Presidente Chileno Ricardo Lagos expresaba: “ se pone toda la fuerza en Colombia porque es el origen de la oferta, pero debemos fijarnos en países más desarrollado dónde está la demanda”. 

                        También en octubre, en conferencia de prensa en ocasión de la visita del Pte. de Colombia  Andrés Pastrana a Buenos Aires, el Pte. De la Rúa señaló : “ expresamos todo el respaldo al gobierno constitucional de Colombia y reafirmamos el principio de no intervención, es decir de no  involucramiento de la Argentina en los problemas de Colombia”. Argentina acordó que su colaboración con el proceso de Paz se concretará a través del programa de auto – producción de alimentos denominado “ pro – huerta”. 

9º) Conferencia de Ministros de Defensa en Manaos 

                        En la ceremonia de apertura de la “ IV Conferencia Ministerial de Defensa de las Américas” el Pte. de Brasil reiteró la posición contraria a la participación de las FF.AA en el combate directo al narcotráfico y reafirmó el concepto de la responsabilidad compartida entre países productores, de tránsito y consumidores, siguiendo una estrategia que confiera igual énfasis al control de la oferta, a la reducción de la demanda y al tratamiento de los dependientes. Al final de su discurso destacó la importancia de la decisión de la Cumbre de Brasilia de crear una “Zona de Paz Sudamericana”.

            Otro hecho significativo de la Conferencia fue el resultado de un encuentro bilateral de Ministros que culminó con la firma de un “ Acuerdo de Intercambio de Información Clasificada”, que enmienda a uno anterior firmado en 1998 entre EE.UU y Argentina. El acuerdo refiere a un manejo exclusivo de información militar clasificada entre ambas naciones, que implica obviamente excluir de la misma a los socios de MERCOSUR. Las declaraciones posteriores de los Ministros López Murphy y William Cohen intentaron mitigar los efectos de molestia y preocupación generados pero no hicieron más que acrecentarlos cuando EE.UU confirmó que acuerdos como el firmado con Argentina tiene sólo con la OTAN, Japón y Corea del Sur.

            El Canciller Brasileño Lampreia dijo en New York en paralelo a la Conferencia de su preocupación por “ el desborde a lo largo de la frontera de la situación Colombiana”. El Ministro de Defensa Geraldo Quintao consideró “ ilógicas las quejas del Gobierno de los EE.UU por la reticencia de Brasil y otros países de la región de apoyar el Plan Colombia”. Según Quintao el representante de los EE.UU aseguró en Manaos que :” ellos ( los EE.UU) ejecutarían el Plan Colombia con o sin la cooperación de otros países”, y agregó (Quintao):” si realmente los EE.UU van a ejecutar el Plan con o sin la ayuda de otros países, eso significa que van a intervenir en Colombia, debido a que el proyecto es del Gobierno Colombiano y son las fuerzas militares de éste país los que deben ponerlo en marcha”. (La posición de los EE.UU fue sostenida por el Jefe de Estado Mayor Conjunto de la Secretaría de Defensa Robert Tyrer).  

10º) La Seguridad Hemisférica 

                        Hace un tiempo que se viene procesando en América y en el Mundo una discusión conceptual sobre la seguridad y la paz.

                        En un “ Resumen temático de las posiciones de los Estados Miembros presentadas en la Reunión Especial de la Comisión de Seguridad Hemisférica sobre Conceptos de Seguridad” de la OEA celebrada en abril de 1999 se aprecia que los mismos han evolucionado considerablemente y se caracterizan por incluir problemas que van bastante allá de las amenazas externas y sobre todo de fuera del hemisferio. El “armado” de seguridad interamericano refleja la concepción anterior. Hoy, son varios los países que entienden  que hay amenazas a la seguridad en la región que sólo pueden abordarse eficazmente mediante la colaboración multilateral. Se mencionan el terrorismo, el narcotráfico, la Organizaciones Criminales Transnacionales, las migraciones ilegales como problemas de seguridad que requieren respuestas multilaterales por parte de los gobiernos. Canadá, EE.UU y Jamaica por ejemplo, sostienen estas posiciones. México y Venezuela expresan visiones diferentes entre sí pero diferentes a su vez de las anteriores. Ambos enfatizan la plena vigencia de los principios de respeto a la soberanía y a la no intervención.

                        Uruguay daba una posición a través del Sub-secretario de Defensa Dr. Storacce (del gobierno de la época) que abogaba por un concepto “amplio” de seguridad que “ abarque todos los aspectos ya sean militares, sociales o económicos”. Otra expresión uruguaya sobre el tema la daba el Canciller Dr. Opertti en la Cumbre de las Américas en Santiago. Planteaba la obsolescencia del concepto de seguridad. Se preguntaba: “¿ En que consiste?, consiste en tener un aparato de seguridad convenido entre los estados o consiste en tener poblaciones bien educadas, bien alimentadas, bien atendidas en su salud, desarrollando en ellas el sentido de paz, el sentido de comunidad, el sentido de integración”. En definitiva planteaba que el mejor instrumento de seguridad es la integración económica y el respeto recíproco y definía la arquitectura de la vieja seguridad hemisférica como un “ remanente histórico insepulto” y se preguntaba sobre la posibilidad de dar por terminado el TIAR y sus “remanentes institucionales” como la Junta Interamericana de Defensa.

                        Esta discusión política contextualiza el análisis objeto de este informe y conduce al tema de las “ intervenciones humanitarias”. Sobran ejemplos en el Mundo y en América de intervenciones armadas unilaterales ( EE.UU en Grenada y Panamá, India en Pakistán del Este, Vietnam en Cambodia) en las que entre otras razones se invocó el carácter humanitario.

                        La discusión es histórica y las teorías a favor no faltan. Juristas norteamericanos lideran una tendencia que considera que el uso de la fuerza unilateralmente resuelta no viola el art. 2º de la Carta de la ONU cuando se realiza con el propósito de proteger los DD.HH fundamentales. En Europa se produjo una “intervención humanitaria colectiva”, decidida en forma unilateral por la OTAN siguiendo esa tendencia.

                        La contrapartida de esta reflexión se da en torno a la instrumentación de el principio de competencia universal para el juzgamiento de los crímenes contra la humanidad. Discusión que tiene en la suscripción y la ratificación del tratado de constitución de la Corte Penal Internacional un eje principal. La misma es resistida por varios países. La resistencia es encabezada por EE.UU. 

COMENTARIOS 

A La estrategia al combate del narcotráfico que se ha aplicado predominantemente en América Latina ha devenido en un fracaso. La misma puso el énfasis en el combate a la producción,  a las primeras fases de distribución  y a las actividades conexas y ha tenido un componente ideológico doctrinario que sustentó la alta militarización del combate directo al fenómeno.

            Las cifras de producción ilustran el fracaso y las cifras del consumo en los principales mercados hacen notable este fracaso.

            Resultan impactantes las cifras que maneja el Pte. Clinton cuando fundamenta su apoyo al Plan Colombia. Las mismas demuestran la impotencia del Gobierno de EE.UU de enfrentar con éxito en su país las mafias de distribución, las operaciones de lavados de activos y las organizaciones criminales que lucran con la tragedia de una cantidad impresionante de estadounidenses a pesar de los esfuerzos realizados.

            Conmueve el saber que el 60% de la acetona que se produce en Alemania se exporta a Colombia. En Europa se concentra el segundo mercado mundial de consumo de sustancias psicoactivas.

            Los modos de combate a la producción han tenido como consecuencia mudanzas territoriales de las zonas de los cultivos de coca y marihuana y un desesperante cuadro social producto del pobre resultado del cultivos alternativos.

            Conceptualmente se deforma el contenido de la problemática de las drogas y se concentran las energías y los énfasis en el control de la producción de determinadas sustancias.

            No se impulsan sustituciones de producciones de precursores químicos en los países industrializados ni la erradicación de los laboratorios que fabrican sustancias sintéticas psicoactivas no provenientes de vegetales. No se ha fundamentado la necesidad de militarizar la represión de estas producciones señaladas.

            Resulta imprescindible revisar la política contra las drogas.

            Para acometer una acción concertada de la Comunidad Internacional es necesario asumir auténticamente el principio de la responsabilidad compartida, igualar los énfasis y el uso de energías puestas en los tres aspectos del problema: producción, demanda y rehabilitación y rechazar la militarización de su instrumentación abordando la acción entendiendo al problema como lo que realmente es; un problema complejo y de base social, económica, cultural y política. 

              B    Del análisis de los números del plan surgen con claridad que la cifra de ayuda concreta (incremental) otorgada por los EE.UU alcanza los  858:U$, de los cuales 224:U$ son destinados a fines no militares, los restantes 634:U$ son para acciones militares.

                     Las restantes colaboraciones, de Europa, Japón y otros países se dirigen a fines no militares y rechazan la vía militar.

                     El componente militar del Plan es determinante para los EE.UU que aportan el dinero, los helicópteros y las tropas y sin duda que define la característica central del mismo y debe ser rechazado.

              C    La intervención militar estadounidense del Plan es vista, con lógica, como una amenaza a la región  y no como un instrumento para la paz por la mayoría de los países del continente. Casi todos han expresado implícita o explícitamente su apoyo al proceso de paz, su comprensión ante la dramática situación Colombiana, su disposición a cooperar su reafirmación, del principio de no intervención y su desacuerdo con la militarización del combate al narcotráfico. 

              D    Las preocupación o la alarma se generan por varias razones:

-  El temor a la desestabilización de las fronteras.
-  Las incursiones militares en los territorios vecinos.
-  Los desplazamientos masivos de seres humanos víctimas del incremento del conflicto.
-  El desencadenamiento de una escalada militar y una carrera armamentista en el continente. 
-  El daño ambiental catastrófico del Amazonia.
-  El antecedente político en el contexto de las discusiones sobre seguridad hemisférica.
-  El incremento de la capacidad y la presencia militar de EE.UU en el continente (en función de su combate al narcotráfico y seguramente después de él ).
-  El daño a los principios de soberanía y de no intervención.
-  El sufrimiento de la guerra para solucionar la guerra, con más guerra para “contribuir a la paz”.

               E   Los países Latinoamericanos deben buscar un consenso en este tema tan doloroso para los colombianos y que tanta solidaridad despierta y que tiene una decisiva importancia geopolítica y estratégica. Esto será posible si las organizaciones populares colombianas reciben la solidaridad de sus pueblos hermanos del continente. Esta solidaridad debe ser organizada en cada país, por medio de comisiones que aboguen por la paz en Colombia. Estas comisiones deberán tener una amplia integración que representen a los diversos sectores de cada una de nuestras sociedades (trabajadores, intelectuales y artistas, universitarios y estudiantes en general, Partidos políticos, organizaciones sociales, etc.). Sólo así reclamaremos efectivamente a nuestros respectivos gobiernos que mantengan una actitud independiente frente a los EE.UU. y a favor de los diálogos de paz.

                    Para tener éxito el consenso latinoamericano debería asumir un papel político-diplomático mucho más activo en apoyo al proceso de paz.

-  Definir este papel en el marco del respeto al principio de no intervención.

-  Contribuir a la búsqueda de cauces de cooperación económica internacional de carácter extraordinario y con medidas instrumentales de excepción ante la gravedad de la situación colombiana, dirigidas prioritariamente a la sustitución de cultivos con mercados accesibles y seguros.

-  Comprometerse a buscar una solución latinoamericana a los problemas de frontera ya existentes.

-  Relacionarse desde el consenso latinoamericano con EE.UU, Europa y el resto del mundo.

-  Liderar una renovación de la estrategia mundial contra las drogas.

-  Coordinar los esfuerzos en cada país utilizando los mecanismos de coordinación existentes como el Foro de Sao Paulo, la COPPPAL, el Parlatino y el próximo Foro Social Mundial a desarrollarse en Porto Alegre en enero del 2001.

-  Jerarquizar la decisión adoptada en la Cumbre de Brasilia de crear una “Zona de Paz Sudamericana” definiéndola como una prioridad política continental.

-  Gestar un compromiso de abordaje de los temas de seguridad en el escenario Latinoamericano como paso previo a cualquier nueva definición en la materia.

            F   Uruguay debería buscar una participación activa y dinámica dentro de los parámetros anteriores. En particular en el Mercosur, explorar los posibles acuerdos para la línea de acción propuesta y buscar como armonizar al interior del bloque un entendimiento.

                   Esta orientación debe sostenerse sin sujetarla o condicionarla a los avances de orientaciones diferentes.

 

           G   La C.A.R.I.F.A. sugiere este abordaje. El FA debería impulsar esta orientación como fuerza política en los distintos ámbitos interpartidarios latinoamericanos y mundiales y contribuir a la orientación nacional en la materia en los ámbitos institucionales.

                  Como fuerza política deberíamos expresarnos con firmeza en la defensa de los principios y definiciones de Política Exterior de nuestro programa. Con particular consideración y cuidado nos debemos referir a la realidad interna de Colombia, guardando como siempre el respeto por los problemas internos de una nación hermana de Latinoamerica, la solidaridad ante la gravedad de los mismos y los sufrimientos de su pueblo y nuestra responsabilidad como fuerza política de contribuir a la paz.

Noviembre de 2000.

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Diciembre 2000

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