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LA ONDA
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de reflexión y análisis


Nº 15
Del 18/9/00  al  30/9/00
Montevideo Uruguay


El histórico apretón de manos de Clinton y Castro

por José Luis Martínez

En la reciente Cumbre del Milenio que se realizó en las Naciones Unidas se trataron temas más que importantes para todo el planeta. Desde rebajar la pobreza a la mitad en el 2015, pasando por el tema del SIDA, la violencia y en los conflictos en varias regiones, y hasta redefinición de este foro mundial para el siglo XXI. Sin embargo, un histórico apretón de manos entre Bill Clinton y Fidel Castro se robó todo el show en las grandes cadenas internacionales de televisión.

El hecho generó un enredo para los comunicadores de la Casa Blanca, que tuvieron que cambiar varias veces las versiones, antes de admitir, que la escena se había producido. Un importante funcionario norteamericano, pidiendo el anonimato, fue el primero en anunciar que los dos presidentes se habían estrechado la mano después de un almuerzo oficial de la cumbre que se realizó en Nueva York.

Este apretón de manos, el primero en cuatro décadas entre Castro y un presidente norteamericano, debió parecer tan increíble que el portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart, obviamente mal informado, lo desmintió de inmediato. La delegación cubana no se quedó atrás y mantuvo - como en la mayoría de las hechos que rodean al mandatario cubano - un sepulcral silencio. La televisión oficial cubana brindó ese día una detallada cobertura de la cumbre, pero desconoció el hecho, pese a entrevistas directas realizadas desde Nueva York. Tampoco lo trató la agencia oficial de noticias Prensa Latina, ni las radios estatales que siguieron con detalle la cita de los mandatarios del mundo en el palacio de cristal de la ONU.

Pero los comentarios en la prensa internacional siguieron creciendo. Un día después el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, fue el primero en admitir este histórico apretón de manos, afirmando que Castro se le había acercado por sorpresa. "…Había mucha gente en la sala. Yo estaba hablando con otras personas, me di vuelta y allí estaba. El encuentro duró apenas unos segundos", explicó el jefe de la Casa Blanca.

El revuelo crecía entre los periodistas internacionales y la trama de este capítulo de las maltrechas relaciones entre Estados Unidos y Cuba iba tomando forma y color. Tras la revelación de Clinton vino la confirmación del presidente cubano Fidel Castro. El dirigente cubano contó que iba junto a otros presidentes rumbo a una sala en donde se realizarían la foto de familia, cuando vio que Clinton " iba dándole la mano a cada uno de ellos".

"No podía yo salir corriendo para evitar saludarlo", dijo el mandatario isleño. "Igual que los demás , me detuve unos segundos, y con toda dignidad y cortesía lo saludé…el hizo lo mismo, habría sido grosero y extravagante hacer otra cosa…todo duró menos de 20 segundos", dijo Castro, en un mensaje firmado por él y leído por la televisión estatal cubana en La Habana.

Pese a que la ruptura de las relaciones entre ambas naciones vecinas lleva ya 40 años, este hecho marca un nuevo acercamiento que desembocará, finalmente, en el fin del litigio entre los gobiernos de Washington y La Habana. En los últimos tiempos Castro ha elogiado la " sensibilidad y sagacidad intelectual" de Clinton para enfrentar los problemas de Estados Unidos y alabó su "cultura personal" durante un discurso que hizo en la ciudad de Pinar del Río, durante el mes de agosto. El mandatario cubano ha elogiado también públicamente a los presidentes demócratas John F. Kennedy y a Jimmy Carter. Su último contacto con un jefe de la Casa Blanca fue en 1960, con el vicepresidente Richard Nixón. El presidente Eisenhower, se ausentó para no recibirlo, invocando un oportuno juego de golf.

Las señales de los nuevos tiempos son muchas. La anterior a esta fue el caso del niño balsero cubano, Elián González, en donde Clinton y Castro estuvieron aliados en la repatriación hacia Cuba del niño que perdiera a su madre durante la travesía de La Habana a La Florida. El abogado del presidente Clinton, Gregory Carig - quien defendió al presidente en caso de "mónicagate"- fue el encargado de viajar a La Habana y negociar con el gobierno cubano el retorno del niño.

Queda por superar aún muchos temas pendientes. Embargo, derechos humanos, entre otros. Pero este apretón de manos ya es parte de la compleja historia. Y como nadie se puede sustraer a esta historia, el presidente de Uruguay, Jorge Batlle, también habló, en el marco de la cumbre, de las intrincadas relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Batlle comparó la situación con una partida de ajedrez en donde ninguno de los contrincantes puede hacer una movida porque sino se lo como el otro. "Entonces tenemos que mover nosotros para ayudar a resolver los problemas", dijo. El presidente uruguayo propuso que América Latina impulse la integración de Cuba a el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

"No será un acto político, ni una solicitud de venga desde Cuba, ni tampoco un renunciamiento de Estados Unidos, sino un planteo que puedan hacer las naciones de América para ayudar al pueblo cubano, que sin duda sufre enormemente las estructuras económicas que allí prevalecen", afirmó Batlle.

El jefe del Estado uruguayo dijo que " es notorio que la fuerza que tuvo Castro en el desarrollo de su actividad fue su condición insular, y es notorio que su dificultad para cambiar es su condición insular".

Castro logró ser, como en todas las cumbres, la estrella mediática de las grandes cadenas de televisión internacionales, pero el saludo y apretón de manos a Clinton no le sirvió para que lo invitaran a la fiesta de gala con la que el presidente de Estados Unidos agasajó, en el muso metropolitano de Nueva York, a los 150 jefes de estado que concurrieron a la cumbre. Las relaciones entre Washington y La Habana aún continúan rotas. LA ONDA® DIGITAL 


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Setiembre 2000

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