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“Angola” | Una aclaración necesaria

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En el No. 828 de la revista La ONDA digital aparece una valoración sobre “la historia brutal de Angola y el papel de MPLA en ella”. La autora del artículo es una periodista inglesa llamada Lara Pauson y fue publicado en The Guardian el 5 de mayo de 2014. El traductor de la nota periodística, Jaime Secco, menciona las razones para incluir el artículo de Pauson con una reflexión críptica que reza; “Creemos de interés reproducirlo cuando hoy hay desilusionados y defensores de que hay que sacrificar todo en la lucha contra la derecha”.

Comencemos por lo evidente. En efecto, la historia de Angola es brutal. Puede decirse aún más, la historia de la humanidad es brutal. En este caso particular, el arribo de las poblaciones bantú a la región supuso el desplazamiento de las etnias allí asentadas hacia el sur y en esa primera etapa perdieron pueblos que fueron masacrados casi hasta su desaparición. Durante varios siglos las confrontaciones entre diferentes etnias de origen bantú fueron permanentes y de gran violencia, en toda la región que hoy ocupan varios estados nacionales, no sólo Angola. La llegada de los colonizadores portugueses trajo como consecuencia la fundación de Luanda y de otros puntos estratégicos en la extensa costa atlántica de Angola. A partir de ellos comenzó a desenvolverse una cierta actividad comercial, menos en cuanto a los productos naturales del país pero cuantiosa en materia de comercialización de esclavos para las plantaciones americanas. Este brutal comercio se extendió durante mucho tiempo y prosiguió aún después de que el capitalismo inglés decretara su ilegalidad. En todas las colonias portuguesas, pero especialmente en Brasil y en Angola, se produjeron enfrentamientos con los colonizadores holandeses, lo que representó un nuevo incremento de la violencia para las poblaciones nativas de Angola.

En el contexto del reparto de los territorios africanos, promovido por Bismark a fines del siglo XIX, comenzó una nueva etapa: la colonización se centró en la exploración del interior del territorio, la fundación de muchas nuevas ciudades, la expansión de cultivos muy rentables como el café, el descubrimiento de yacimientos minerales de enorme valor, la introducción de ganado en el planalto central, etc. Para los habitantes bantú de Angola ello significó la aparición de una nueva forma de esclavitud. Las novelas de Castro Soromenho describen muy bien esta nueva realidad, con las largas cadenas de “contratados”, que no eran otra cosa que esclavos de los colonos blancos. Conviene señalar, al pasar, que durante ese período se produjo un intenso mestizaje. Un hermoso poema de Antonio Jacinto hace una sensible referencia emotiva a estos “contratados”.

En los hechos el imperio colonial portugués fue, durante este último período, un apéndice del imperio británico. Ya entrado el siglo XX Portugal se vio agitado por intensas luchas de clase cuyo resultado fue la implantación del régimen protofascista de Sidonio Pais, antecedente de la dictadura de Salazar, que tendría una larguísima duración. Al igual que la dictadura de Franco el fascismo en Portugal sobrevivió a la derrota del nazi-fascismo en la II Guerra Mundial. Un régimen totalitario basado en los mandos militares y en las jerarquías de la Iglesia Católica sumió durante 40 años al país en un letargo opresivo signado por el atraso de las fuerzas productivas en la tierra de Camoens y sostenido por la brutal explotación de las llamadas provincias de “ultramar”, es decir las colonias en África y Asia.

Una vez terminada la II Guerra Mundial surgen en casi todos los ámbitos coloniales del mundo movimientos de resistencia a la explotación económica y a la opresión política. En el caso de África este proceso se verificó en casi todas las colonias portuguesas y adquirió la forma de lucha armada. La creación de las Naciones Unidas fue un fuerte estímulo para los reclamos independentistas que adquirieron diversas expresiones, desde la resistencia pacífica preconizada por Gandhi en la India hasta los más sanguinarios movimientos antieuropeos racistas, como ocurrió, por ejemplo, en Kenia.

En el caso particular de Angola se funda, en diciembre de 1956, el Movimiento Popular para la Liberación de Angola, bajo la dirección de Agostinho Neto. Este líder pudo acceder, al igual que Nelson Mandela en Sudáfrica, a estudios secundarios en una escuela protestante, para luego culminar sus estudios de medicina en Coimbra. Durante su ejercicio de la medicina en Luanda y también en su carácter de destacado poeta nacionalista, Agostinho Neto fue galvanizando una organización cuyo principal objetivo era la unidad del pueblo angoleño para la obtención de la independencia. La formación de Neto en la ideología marxista-leninista, rasgo inédito hasta ese momento en África, significó que el MPLA se plantease la construcción de una sociedad socialista a largo plazo. Pero los objetivos centrales de la nueva organización fueron, desde un principio, la lucha por generar una conciencia nacional que abarcase a todos los sectores sociales del pueblo angoleño, la lucha contra el racismo en sus filas y la combinación de diversas formas de lucha incluida la armada. Uno de los principales apoyos externos con los que contó el MPLA fue la difusión de los escritos de Basil Davidson, quien junto a otros marxistas británicos, contribuyó desde un principio a la brega iniciada por Agostinho Neto. La periodista Lara Pawson señala que fueron estos escritos los que la impulsaron a estudiar el proceso de liberación de Angola.

A lo largo de su historia el MPLA debió enfrentar numerosas crisis de identidad, la más grave de las cuales fue la escisión de Jonas Savimbi que terminó fundando un movimiento organizado por el régimen de Salazar y apoyado por el régimen del apartheid. Pero hubo otras crisis provenientes de integrantes que no iban más allá del mero nacionalismo o que disputaban el liderazgo de Neto por diferentes motivos, en especial por su alineamiento con el campo socialista.

La lucha armada en todos sus territorios coloniales, aunada a la crisis general del régimen de Salazar en Portugal, sorprendieron al mundo el 25 de abril de 1974 cuando estalló en dicho país la llamada “revolución de los claveles”, un movimiento generado por los sargentos del ejército portugués, en su mayoría integrantes del clandestino Partido Comunista Portugués, que contó con un abrumador apoyo popular. A partir de ese momento la liberación de las colonias era cuestión de tiempo, pero en el caso particular de Angola y debido a las enormes riquezas del país, la disputa se tornó especialmente aguda. Fue así que al proclamarse la independencia de Angola, el 11 de noviembre de 1975, el territorio dominado por el MPLA era apenas la capital, Luanda, amenazada por la invasión del poderoso ejército sudafricano y las fuerzas de la UNITA por el sur y por la penetración del ejército del FNLA que contaba con el apoyo del actual Congo, que aquel momento había adoptado el nombre de Zaire. La concurrencia del ejército cubano a la zona, en ese momento crítico, permitió consolidar la preeminencia del MPLA en el gobierno de Angola. Obvio es señalar el papel decisivo que tuvo en esos momentos la llegada a la región de armamento proveniente de la Unión Soviética. Recién hacia finales de 1976 la independencia de todo el territorio de Angola estaba precariamente asegurada.

En el artículo que estamos comentando la periodista Lara Pawson señala lo siguiente: “Comencé a descubrir que la idea del apogeo del MPLA en los 70 estaba mal informada: Un colega angoleño me contó sobre el 27 de mayo de 1977, el día en que una fracción del MPLA se levantó contra la dirección y la luna de miel de la revolución se desmoronó. Algunos lo llamaron intento de golpe de Estado, pero mi colega insistió en que fue una demostración que se encontró con una brutal sobre reacción”. Lo que Lara Pawson no tiene en cuenta es la naturaleza del intento de golpe de Estado desplegado por su líder, Nito Alves. Este personaje tenía un pasado de guerrillero en la región No. 1, la primera que abrió el MPLA durante la guerra de liberación, y como tal integraba el Comité Central del partido de gobierno. Además había publicado un libro de poemas tratando de emular a Agostinho Neto y comenzó a formar una minúscula fracción dentro del MPLA bajo la influencia de una joven militante de la ultraizquierda perteneciente a la UJC que actuaba en Luanda, sin el aval del Partido Comunista Portugués. El plan llevado a cabo por Nito Alves consistió en aprovechar una reunión del Comité Central del MPLA para asesinar a Agostinho Neto y proponerse como líder del movimiento de liberación. Pero sus planes se vieron frustrados debido a un cambio en el lugar de la reunión donde se iría a realizar la sesión del Comité Central. Igualmente, los escasos partidarios de Nito Alves desencadenaron una acción armada orientada a matar a los revolucionarios más cercanos a Agostinho Neto. El resultado fue, como la propia periodista lo reconoce, la pérdida de seis importantes componentes de la dirección del MPLA, todos ellos héroes de la guerrilla que había derrotado al colonialismo portugués. La reacción de Agostinho Neto y de Lúcio Lara, otro de los objetivos de Nito Alves, fue tardía pero contundente. En pocas horas casi todos los que participaron en el intento de golpe fueron apresados y ejecutados, por las fuerzas armadas que respondían al MPLA con la ayuda del ejército cubano. Lo que la periodista llama sobre reacción fue consecuencia de entender lo que significaba aquella absurda aventura política, carente de todo respaldo popular. Era, como suele ocurrir, la vieja historia según la cual los extremos se tocan. De haber triunfado aquella intentona el MPLA hubiese quedado desmembrado, sin su liderazgo natural y a merced de la UNITA.

Lo que sucedió en los años subsiguientes estuvo marcado por la prematura muerte de Agostinho Neto, a fines de 1979, y, una década más tarde, por el desmoronamiento de la Unión Soviética. Sobre este último acontecimiento Lara Pawson realiza un análisis certero sobre el cual no vale la pena extenderse.

 

Por Fernando Rama

La ONDA digital Nº 831 (Síganos en Twitter y facebook)

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